Tragedia en un vuelo de Air France
Ya no hay esperanza de
hallar todos los cuerpos
Las esperanzas de recuperar los cuerpos de los 228 pasajeros que viajaban en el Airbus que cayó en el Atlántico se desvanecían ayer, cuando las autoridades brasileñas admitieron que será “casi imposible” rescatar todos los cadáveres.
Doce días después de la tragedia del avión de Air France que se perdió en medio del océano con 228 personas a bordo, el brigadier Ramón Cardoso, jefe del Departamento de Control del Espacio Aéreo de la Fuerza Aérea Brasileña, dijo que rescatar los 228 cuerpos supone ya “una hipótesis muy remota”.
Como acordaron las autoridades de Brasil y Francia a cargo de la búsqueda, los primeros que supieron sobre las pocas o nulas esperanzas que restan fueron las personas más cercanas a las víctimas, que en su mayoría están concentradas en un hotel de Río de Janeiro.
“Se les ha informado a los familiares de las víctimas que no todos van a recibir los cuerpos de las personas que estaban a bordo del avión”, declaró Cardoso en una rueda de prensa en la ciudad de Recife, donde está uno de los puestos de comando de la operación de rescate. Hasta este miércoles, habían sido recuperados 41 cadáveres, pero ayer Cardoso dijo que fueron rescatados otros tres, con lo que el total llega a 44.
Los primeros 41 cuerpos fueron traslados a suelo brasileño para iniciar el complejo trabajo de identificación, que -según admitieron fuentes oficiales- será lento y complicado, debido a que se trata de restos que han pasado más de una semana en alta mar.
No obstante, Cardoso explicó ayer que navíos franceses que operan en la zona de búsqueda han “avistado” otros cuerpos, aunque no supo precisar cuántos ni si existen posibilidades reales de rescatarlos.
Los navíos y aviones franceses que participan en la operación se han concentrado en aguas de Senegal, hasta donde se cree que las corrientes marítimas han llevado muchos de los cadáveres y parte de los destrozos del Airbus, que partió el pasado 31 de mayo de Río de Janeiro hacia París y desapareció de los radares horas después.
En tanto, las posibilidades de hallar las cajas negras, que pueden dar la clave de lo que sucedió en la aeronave antes de su caída, parecen estar cifradas a lo que pueda hacer el submarino nuclear francés Émeraude, que opera desde el miércoles donde se cree que cayó el avión.




