Cambios en el gabinete
Por ahora se fue Jaime, pero
después le tocaría a Moreno
De la redacción de El Litoral
politica@ellitoral.com
CMI/DyN/Télam
La Casa de Gobierno fue en las últimas horas el centro de insistentes versiones sobre nuevas renuncias en el equipo de la presidenta Cristina Fernández, aunque el único cambio confirmado fue la designación de Juan Pablo Schiavi como secretario de Transporte, en reemplazo del cuestionado Ricardo Jaime. En tanto, el titular de Comercio Interior, Guillermo Moreno, también mencionado como uno de los posibles renunciantes, fue confirmado por ahora en el cargo.
De esta manera, Jaime se transformó en la segunda salida del gabinete nacional luego de la renuncia, el mismo lunes posterior a las elecciones, de Graciela Ocaña como ministra de Salud. Tanto Moreno como el ministro de Economía, Carlos Fernández, a quien los trascendidos habían incluido entre los que podían abandonar el gobierno, estuvieron presentes en el acto de juramento del flamante titular de Salud, Juan Luis Manzur, pero fue notoria la ausencia de Jaime.
Aunque en la Casa Rosada hubo silencio con respecto a su renuncia, el propio ex funcionario uno de los más cuestionados y denunciados judicialmente del Gobierno nacional- confirmó que había presentado su dimisión en forma indeclinable “por razones personales” y ratificó su compromiso con el proyecto kirchnerista: “He cumplido una etapa y ratifico plenamente mi pertenencia, mi lealtad, mi compromiso y mis convicciones con el proyecto que lleva adelante desde el punto de vista político e institucional, la compañera presidenta y el compañero Néstor Kirchner” dijo a la agencia oficial Télam.
Además, anticipó que trabajará “fuertemente por el peronismo” en la provincia de Córdoba junto al ex candidato a senador del Frente Para la Victoria Eduardo Acastello: “No necesito ocupar un cargo para trabajar en este proyecto”, aseguró.
Lecturas y señales
Fuentes del gobierno señalaron que Jaime presentó su renuncia este lunes, tras realizar una lectura política de los resultados de las elecciones legislativas, entre ellos el fracaso sufrido por Accastello en la provincia, un candidato a quien había apoyado y terminó ocupando el cuarto lugar.
Por eso se negaron a relacionar su salida con el pedido público que realizaron en las últimas horas tanto el vicepresidente Julio Cobos, como el cineasta Pino Solanas, quienes reclamaron cambios en el Gabinete nacional, hasta con nombre y apellido en el caso del flamante diputado electo de Proyecto Sur.
No obstante, algunas versiones señalaban anoche que el desplazamiento de Jaime y las eventuales movidas que pudieran sucederle fueron impuestas por la presidenta Cristina Fernández y constituirían una señal de “mayor libertad e independencia” en relación a Néstor Kirchner. Algunas fuentes aseguraron inclusive que el martes el funcionario cordobés había estado reunido con el ex presidente en la quinta de Olivos.
Los cambios no alcanzarían, sin embargo, al ministro de Planificación Julio De Vido quien, según trascendió, también el lunes habría puesto su renuncia a disposición de la presidenta, pero ésta le habría pedido que permaneciera en el gobierno.
Cerca de Jaime se mencionó que los motivos “personales” alegados en la renuncia no son otros que un enfriamiento de la relación con la presidenta, a partir de las denuncias realizadas por algunos medios sobre el uso de un avión de una empresa que debía ser controlada por su dependencia, para realizar viajes privados gratis.
La oposición reaccionó satisfactoriamente ante la dimisión del ex secretario de Transporte, pero desde la Coalición Cívica se advirtió que hoy mismo presentarían ante la Justicia un pedido para que se le prohíba la salida del país a raíz de las denuncias que existen en su contra por presuntas irregularidades cometidas durante su gestión.

















