Al margen de la crónica

Cuando participar es positivo

Hace pocos días quedaron inauguradas en Helvecia las obras de refacción en el Centro de Salud emplazado en el Barrio Santa Teresita, al oeste del ejido urbano. El acto correspondiente, que estuvo encabezado por el presidente de esa comuna costera, Víctor Flores, fue muy sencillo: apenas unas breves palabras alusivas de parte de las autoridades, la tradicional bendición de las instalaciones, y una recorrida de rigor de los presentes para verificar el resultado de los trabajos, consistentes en mejoras edilicias y mayores comodidades. Sin embargo, la comunidad lo vivió como una “reinauguración”.

Es que esta obra tuvo un condimento que la torna especial: si bien contó con un importante apoyo monetario de la provincia a través del Ministerio de Salud (10 mil pesos) y del hasta hace pocas semanas diputado provincial Mario Drisun (unos 2 mil pesos), fueron los propios integrantes de la vecinal y la gente del barrio quienes dieron el primer paso, al organizar una colecta que recaudó la primera parte del dinero destinado a la obra. A lo que se adicionó la colaboración de la subcomisión de Bochas de la Sociedad Italo Argentina, que donó 250 pesos.

Por eso resulta significativa la afirmación del jefe comunal cuando planteó que esa vocación de los vecinos de involucrarse en las necesidades comunes es “importante, más allá de lo económico y lo material”. Efectivamente, en los tiempos que corren, cuando las actitudes egoístas e individualistas han ganado mucho terreno, resulta positivo verificar la existencia de este tipo de acciones. Sobre todo porque esa premisa de ser partícipes en una iniciativa que redunda en el bien común es lo que habilita a los habitantes del barrio a “sentirse dueños” del centro de salud. Que hoy, gracias al aporte de todos, luce renovado y mejor preparado para atender al público.