VUELVE “INFRA ROJO”, DESDE ESTE LUNES
Historias y sueños que habitan en la profundidad de la noche
VUELVE “INFRA ROJO”, DESDE ESTE LUNES
Historias y sueños que habitan en la profundidad de la noche
Después de CQC se emitirá “InfraRojo”, un programa “made in Santa Fe” que reúne varios géneros y muestra la ciudad que no se ve. Sus hacedores -Juan Pablo Arroyo, Alejandro Carreras y Gastón del Porto- adelantan lo que viene.

Los hacedores del programa repasaron lo que fue y adelantaron algo de lo que se verá en la pantalla, en una avant premier dirigida especialmente a los medios y a auspiciantes.
Foto: PABLO AGUIRRE
ANA LAURA FERTONANI
En la profundidad de la noche hay historias y sueños y rostros a los que pertenecen y por ellos van, desde hace tiempo, Juan Pablo Arroyo, Gastón del Porto y Alejandro Carreras. El trío que comenzó en el 2008 primero en la pantalla de Cable & Diario, tuvo luego su segunda etapa en el aire del 13 y ahora arranca la tercera parte con la historia audiovisual donde el protagonismo es de la noche: “InfraRojo”.
“Este año nos propusimos reforzar un poco lo que es la animación y mejorar la estructura del programa”, sentencian.
El programa -que arranca este lunes a la medianoche por Canal 13- tiene una estructura novedosa: hay documental, ficción y animación, la combinación que eligieron para caminar la noche con la máscara de Pachuco. El personaje cuenta desde muy pequeño con la capacidad de ver más allá de lo visible, lo que le permite conocer algo más de los habitantes de la oscuridad, de la que forma parte.
“Hay un bar donde se juntaba la “Chiva’ Di Meola, un jugador de Colón, en sus últimos días antes de morir. Ahí fuimos. Hay mesa de pool y está Blanca, una mujer que canta lo que vos quieras. Es un lugar especial, hay alegría, hay mondongo, un loco dormido abrazado a un vaso de vino, otro tirado, y Blanca que se sienta con la guitarra y canta para quien la escuche”, es la historia a la que se acerca Pachuco y que el trío mostrará este lunes. Otra emisión con reportaje, ficción y animación que promete hasta una bella y descabellada historia de amor, mientras a Pachuco lo corre el lobizón.
CAMBIOS
Dos fueron los propulsores para este nuevo lanzamiento: el apoyo de los auspiciantes y el reconocimiento de la gente. “El cambio entre Cable & Diario y Canal 13 no se notó tanto, pero sí cuando nos pasaron de los viernes a los lunes, después de CQC, ahí se notó la diferencia. La gente conocía el programa, desde chicos muy chicos. Hemos hecho casting para la ficción y la gente quiere participar, se anotan de todas las edades”.
La nueva edición trae algunas modificaciones y varios desafíos: en el dibujo de Pachuco simplificaron líneas. “La idea es llevarlo más al comic blanco y negro, sin color, y si hay que sea rojo o verde”, cuentan.
Además van a aprovechar más la animación para decir lo que con imágenes y reportajes no pueden: “hay situaciones que no podemos contar. Hay chicos que están laburando a la noche desde los 4, 5 años y no te podés acercar porque corren riesgos. Entendemos que está terrible la situación pero mandar a laburar a un pibe tan chiquito, no entra. Es algo que empezamos a vivir y la idea es lo que no podemos mostrar, llevarlo al mundo animado”.
Entre los rostros e historias de las personas que habitan la noche -serenos, diarieros, basureros, floristas, prostitutas, cuidador de baños, chicos, adultos, viejos...- aparecerán postales de la aldea y sus mitos.
“También a Pachuco todos lo buscan: el personaje va a poder interactuar como nosotros con esa realidad. Hacemos documental, animación y ficción pero no queremos forzar los tres géneros para que funcione, la idea es fusionarlos mejor... Hay un grupo de espectadores que te hace jugártela más”.
Preparados, listo y ya
“Por ahí se te va todo de las manos: llegan las 10 de la mañana y tenés que entregarlo al mediodía y estuvimos toda la noche despiertos, y más de una noche despiertos y la idea es que no ocurra eso. No queremos terminar destruidos, unos zombis parecemos”. Según cuentan, en esas noches se van turnando: mientras dos trabajan, el otro duerme un poco.
El trío, que se define como un “triángulo equilátero”, tiene previsto armar un equipo más sólido, por ahora sus integrantes van rotando. El fin: no cometer errores por falta de tiempo. “El año pasado nos agotó, arrancamos porque con un poco más de base te podés parar mejor”.
Las ilusiones de los hacedores contemplan viajar, en principio al interior de la provincia, para hacer las entrevistas y ficciones en otros lugares.