“Espero seguir, pero veremos hasta dónde me da el cuero”
El marcador sabalero fue uno de los puntos altos del equipo de Mohamed. Primero, como central junto a Ferrero. Después, como stopper, con Garcé como líbero. Pero siempre rindió. “La meta es la Copa Libertadores”, se la jugó el defensor.

Solidez y empuje. Goux mostró una de sus mejores versiones en este torneo.
Foto: Télam
Ignacio Andreychuk
—¿Hay Goux para rato?
—Ojalá. Espero seguir, pero veremos hasta dónde me da el cuero. Sobre todo, hasta cuándo uno puede ser útil. Después, ya no tiene sentido. Gracias a Dios, hoy me siento muy bien e intentaré seguir de esta manera.
De a poco, pero con solvencia y entereza, Marcelo Jesús Goux volvió a formar parte del trabajo diario del plantel profesional de Colón tras recuperarse de una intervención quirúrgica debido a un neumotórax. Llegó la primera fecha del Torneo Clausura 2009 (River en el Monumental) y el entrenador Antonio Mohamed sintió que el marcador central sabalero aún no estaba listo para entrar desde el arranque.
Sin embargo, la inentendible infracción de Aguilar sobre Buonanotte —vio la roja en el final del primer tiempo— y la lesión del otro stopper y debutante, Mauricio Mansilla, anticipó el ingreso de Goux al campo de juego.
Desde ese instante, el capitán del equipo durante todo el Apertura y uno de los grandes puntos de referencias del plantel junto a Fuertes y Garcé no se movió del primer elenco de Colón en todas las fechas que siguieron. Recién en la decimoséptima jornada, ante Gimnasia La Plata, el marcador estuvo ausente por cinco amarillas.
La hinchada sabalera reconoce abiertamente al experimentado defensor que pasó muchos más años en Colón que en cualquier otro club del país. Goux dialogó con El Litoral y repasó la gran campaña del Clausura.
Meritorio
—¿Qué significa para ustedes que a pesar de no haber perdido con Boca la gente los despida así?
—Que conseguimos 34 puntos, algo que es muy difícil de lograr en el fútbol argentino. Arrancamos el torneo para pelear por la permanencia, así que es muy importante para el futuro de Colón haber logrado esta campaña. No sólo gana el que sale campeón o el que clasifica para alguna copa, sino que los equipos que sacan esta cantidad de puntos, como Huracán, Racing o nosotros, merecen un párrafo aparte, porque es algo muy meritorio.
—En el rendimiento general del torneo, ¿quedó como deuda solucionar el tema de las pelotas paradas?
—Sí, pero son cosas que se trabajan en los entrenamientos. Nosotros intentamos marcar en zona u hombre a hombre, depende la situación, pero te puede pasar que tengas una distracción y te conviertan por esa vía. Igualmente, Colón ha hecho un montón de goles a través de pelotas paradas y hemos abierto muchos partidos. El fútbol argentino tiene buenos pateadores, entonces habrá que solucionar ese tema para el próximo torneo.
Cimiento principal
—Tus compañeros coincidieron en que el grupo humano fue la base del éxito...
—Por supuesto. Se vio un plantel de jugadores y, sobre todo, personas muy unidas en todo momento, tanto afuera como adentro de la cancha y el vestuario. Eso, a la larga, te lleva a que los momentos difíciles pasen más rápido y que los buenos pasajes, como los que tuvimos en el torneo, se defiendan con todas las armas que uno tenga a mano.
—Mohamed dijo que el próximo objetivo de Colón es entrar a la Copa Libertadores. ¿Cómo lo ves vos?
—Creo que es la meta a cumplir. Sucede que para ingresar a una copa internacional, hay que defender la campaña que hicimos en este torneo. Quizás con 30 puntos o más estemos en carrera de lograr ese objetivo, sobre todo para defender el prestigio que logramos en este Clausura.
—Y en tu caso, Marcelo, habías arrancado el año tras superar una lesión muy delicada. Pero te metiste de lleno en el equipo y en gran forma. ¿Qué opinás al respecto?
—Estoy muy contento de formar parte de este equipo, de este grupo que dejó todo por Colón a lo largo de las 19 fechas y se mató hasta donde pudo para alcanzar el objetivo común que nos propusimos al principio de año. Ése es el mayor premio que me llevo: el reconocimiento de mis compañeros, del cuerpo técnico, el haber podido jugar casi todos los partidos, y eso tiene un valor enorme para mí después de todo lo que me pasó.






