JURARON LOS NUEVOS MINISTROS

El nuevo gabinete envía señales dirigidas a propiciar el diálogo

Pese a la impresión inicial, las primeras declaraciones de Boudou, Alak y Aníbal Fernández alientan la posibilidad de algún cambio de rumbo. No descartan el reemplazo de otros funcionarios.

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Cristina y los tres ministros que juraron anoche

Foto: DyN

Horacio Serafini - CMI

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Si bien los cambios de ministros dieron pie a la conclusión de que el kirchnerismo se replegó sobre sí mismo como consecuencia de la derrota electoral, las primeras declaraciones de Aníbal Fernández, Amado Boudou y Julio Alak después de asumir alientan la posibilidad de que los cambios también alcancen a las políticas gubernamentales.

Son auspiciosas, en ese sentido, por los compromisos que conllevan. Pero sobre todo porque las hicieron después que por la mañana cada uno de ellos se reuniera por separado en Olivos con la presidenta. Cabe pensar, entonces, que son directivas expresas de la jefa de Estado como producto de la digestión lenta del traspié del 28 de junio.

“Seguridad, comunicación, campo. Por eso perdimos”, habría admitido la presidenta sobre la medianoche del domingo electoral en el último piso del Hotel Intercontinental cuando los números cantaban la derrota y antes de reafirmarle su confianza al hasta el martes ministro de Justicia y Seguridad.

“Buscaré el mecanismo más expeditivo para el diálogo con todos los gobernadores. Habrá mucha relación”, dijo anoche, en medio de los apretujones del Salón Blanco de la Rosada, “la estrella” del nuevo gabinete. En su dilatada capacidad de diálogo, reconocida por propios y extraños, parecen estar puestas la mayoría de las fichas de la presidenta y de su marido.

El flamante jefe de Gabinete podría ser también, y precisamente por esa capacidad de diálogo, el encargado de empezar a tender un puente con la tercera de las causas de la derrota: el campo. Sonrió sugerente Aníbal Fernández cuando se le recordó su experiencia de diálogo con el sector agropecuario en el interinato de Eduardo Duhalde, en tanto ministro de Producción.

Aunque el diálogo con ese sector, supervisado por el jefe de Gabinete, podría llevarlo adelante la subsecretaria de Producción Agropecuaria y Forestal, Carla Campos Bilbao. La esposa del intendente del bonaerense municipio de Moreno, Andrés Arregui, donde Néstor Kirchner obtuvo una victoria holgada, suena en fuentes gubernamentales como sucesora de Carlos Cheppi. El titular de Agricultura ya habría insistido en su renuncia ante su jefe político inmediato, el ministro de Planificación, Julio de Vido, ante la constante injerencia de Guillermo Moreno en cuestiones de su competencia.

Moreno

A propósito del polémico secretario de Comercio Interior -la ausencia más notoria en la ceremonia de anoche junto con la del estratégico aliado kirchnerista Hugo Moyano-, los comentarios en fuentes gubernamentales no son coincidentes. Dicen unos que con los cambios, su protagonismo quedó acotado (“La presidenta me designó a mí como jefe de Economía y voy a ejercer como jefe Economía”, dijo Boudou); otros, que su salida sucederá cuando su cabeza deje de aparecer en las agendas opositora y mediática; y hasta están aquellos que aseguran que seguirá con el mismo poder de fuego histórico del último sexenio.

De vuelta a los compromisos que alientan cambios en políticas gubernamentales. Boudou parece haber tomado nota de la preocupación de los Kirchner por uno de los pilares de “el modelo” (los superávit fiscal y comercial), como también de la necesidad de regresar al mercado de crédito internacional, léase el FMI. “Es una de las instrucciones que me dio la presidenta y yo pienso de manera similar”, dijo el ex titular de la Anses, dispuesto de entrada a tener un perfil propio de ministro de Economía, no de un simple ejecutor de decisiones sin opinar.

Alak también dijo lo suyo respecto de su competencia, que hace a otro de los errores a los que la Presidenta atribuyó la derrota que más les dolió, en la provincia de Buenos Aires, la noche triste del 28 de junio. “Vamos a luchar y a trabajar mucho para garantizar seguridad al ciudadano”, dijo el nuevo ministro de Justicia y Seguridad.

Indicios auspiciosos de cambio, todos, avalados por la presencia institucional (el santafesino Hermes Binner) y político-institucional (los triunfadores de provincias “chicas”, los perdedores Daniel Scioli y el radical K Miguel Saiz), de una decena de gobernadores.

/// EL DATO

Punteo

No hubo representantes del empresariado, ni de la CGT. Tampoco estuvo presente en el acto el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, quien aparecía como el funcionario con mayores posibilidades de dejar su cargo cuando las designaciones sorprendieron con otros nombres. Sin embargo, fue muy notoria la presencia del gobernador Hermes Binner, quien ocupó un lugar en el estrado junto a sus colegas de Buenos Aires, Chaco, Entre Ríos, Formosa, Jujuy, La Rioja, Misiones, Río Negro y San Juan.