La necesidad de información baquiana

Eloy Rodríguez

La necesidad tiene cara de hereje. Como el problema del particular sistema de los bajos submeridionales es la falta de agua, no el exceso, las decisiones a tomar ameritan un esmerado análisis y evaluación de orden técnico, logístico y económico, como también el equilibrio de la ecuación costo beneficio y la sustentabilidad en el tiempo.

La información imprescindible para realizar cualquier obra hídrica en el corazón agreste del Departamento 9 de Julio, debería ser la correcta interpretación de la repitencia de los ciclos húmedos y secos; la característica del suelo; la guisa de escurrimiento y la recuperación de los acuíferos.

Un histograma pluviométrico de los últimos cien años, que baquianos de la región han elaborado seguramente desde la prevención y como destinatarios de los avatares climáticos, puede dilucidar la extensión en el tiempo de la reiteración de los ciclos ya dichos, aclarando que las cifras corresponden al centro-norte del Departamento 9 de Julio, ya que el sur del mismo es el límite norte de la región pampeana, pudiéndose considerar a la localidad de Logroño como extremo de la región.

Existe una particularidad: en el último siglo las lluvias de 100 mm suceden hasta los primeros días de mayo y luego, hasta octubre, las precipitaciones son casi nulas.

Si las medias pluviométricas para un período seco son de 750 mm, con una máxima de entre 800 y 900 mm y una mínima de entre 400 y 500 mm. y para una estadía húmeda son de 950 mm, con máximas de entre 1.200 y 1.300 mm.y mínimas ubicadas entre 650 y 750 mm. los productores afirman que se ha ingresado en un período seco, de 15 a 16 años (similar al de 1942-1957), aunque los ciclos de la naturaleza nunca son perfectos (19 años de 1908 a 1927, también secos), luego de 26 años hiper húmedos (1973 a 1999) con precipitaciones anuales que superaron la media histórica (836 mm). Desde el año 2004, las lluvias localizadas en los Bajos Submeridionales fueron paupérrimas (471 mm en 2004; 388 mm. en 2005; 361 mm. en 2006; 457 mm en 2007 y 365 mm en 2008), con arrastre de un déficit hídrico superior a 2.000 mm Para la recuperación de los acuíferos y de la humedad profunda de los suelos hacen falta varios registros anuales superiores a 750/ 800 mm, en forma consecutiva y no un par de grandes precipitaciones, que en general escurren más de lo que penetran, más aún con la anarquía de canales existentes.

Asimismo las características del suelo que es franco-limoso, con granulometría fina y poca permeabilidad en el domo occidental, entre las rutas 91-S y nacional Nº 95 y menos permeable entre la rutas 77 y 13 (bajos propiamente dichos) y el escurrimiento mantiforme y lento que ayuda a penetrar la humedad o a enriquecer las napas acuosas, deberán ser tenidas en cuenta para mantener una adecuada regulación entre las aguas superficiales y subterráneas, en pos del equilibrio agua, suelo, planta y clima.

histograma pluviometrico.pdf

La información imprescindible para realizar una obra hídrica en el corazón del Departamento 9 de Julio, debería ser la repitencia de los ciclos húmedos y secos, la característica del suelo, la guisa de escurrimiento y la recuperación de los acuíferos.