Mercados y tendencias
Mercados y tendencias
Protecciones antipáticas para los mercados
Un balance mundial de granos más holgado en 2010 podría restringir los ingresos de los capitales a los mercados. Es probable, entonces, que se reduzcan los precios máximos de venta durante los próximos meses.
Flavia Rossi
“El mercado local está enrarecido”, dijimos la semana pasada y poco cambió durante los últimos días. Siguió habiendo pocos negocios de trigo. La exportación se mantuvo quieta luego de haber cumplido su parte en el marco del acuerdo de mayo al comprar casi un millón de toneladas del disponible para obtener sólo la mitad de los ROE prometidos de la campaña 2009/2010.
Recién se asignó medio millón de toneladas de trigo nuevo cuando el acuerdo extendido en junio amplió el potencial a dos millones de toneladas. Sólo los molinos estuvieron comprando, aunque por la falta de competencia los precios pagados fueron quedando rezagados de los FAS teóricos oficiales (661 pesos).
La exportación también se mantuvo al margen del mercado de maíz que, si bien en un primer momento sirvió para levantar los precios, la demorada asignación de ROE de la nueva campaña le restó credibilidad al sistema. Los únicos negocios que se hicieron fueron los destinados a los consumos, que siguen pagando un poco menos que las paridades de la exportación (459 pesos).
Incertidumbre
La incertidumbre política luego de las elecciones le resta credibilidad al acuerdo de los cereales que, en medio de los reclamos por la eliminación de retenciones, surge un manto de duda sobre el funcionamiento futuro del sistema general de compensaciones. Precisamente, molinos de trigo, productores avícolas y feedlots recibieron pagos estos últimos días, pero con un tiempo promedio de espera no menor a cinco meses.
La soja se mantuvo durante casi dos meses en niveles satisfactorios por encima de los mil pesos por tonelada. Aunque la esperada reducción de aranceles a la exportación demoró la toma de precios, la continuación de las bajas internacionales estimuló las ventas, hasta que volvió la calma cuando los precios quedaron por debajo de los mil pesos.
Cimbronazos
Los mayores cimbronazos se sintieron afuera. El mercado ya venía trabajando sobre la idea de que será mayor de lo que se creía poco tiempo atrás la producción de soja y de maíz en Estados Unidos.
El fortaleciendo del dólar también venía afectando los valores de las materias primas, cuando aparecieron reiterados reclamos para controlar la participación de los especuladores en los mercados energéticos, argumentando que la participación especulativa ha afectado a los consumidores genuinos.
Los ánimos están cambiando. Un par de meses atrás, el retorno de los fondos había permitido recuperar los precios de setiembre u octubre pasado; hoy, eso es motivo de alarmas.
EN RELACIÓN
Teniendo en cuenta la liquidez en toda la economía, que los balances internacionales de granos podrían ser más holgados durante la próxima campaña y que se pueden restringir los ingresos de los capitales a estos mercados, es probable que se reduzcan los precios máximos de venta durante los próximos meses. Si esto ocurre, se deberán ajustar los precios objetivos de las ventas locales; habría que recordar que los cambios son bruscos.
Precios máximos