Ya fueron confirmados 42 pacientes fallecidos
Santa Fe reporta más muertes
porque analiza rápido las muestras
El Cemar de Rosario prioriza analizar los hisopados de pacientes internados críticos y fallecidos por gripe A. Esto hace que en dos o tres días se sepan los resultados y que se incremente la estadística de fallecidos.
De la redacción de El Litoral
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Nuestra provincia continúa incrementando el número de personas que fallecen como consecuencia de la gripe A. Según el último informe, de ayer a las 21, 42 santafesinos fallecidos (30 oriundos del Nodo Rosario, 6 del Santa Fe, 5 del Reconquista y 1 del Venado Tuerto) tuvieron confirmación virológica para gripe A (H1N1), cuyos decesos -aclararon las autoridades sanitarias- se produjeron entre el 27 de junio y ayer.
La aclaración surge como consecuencia de que nuestra provincia cuenta con un laboratorio propio en Rosario para hacer los análisis de estos pacientes fallecidos (además de los que están internados en estado crítico, considerados grupos prioritarios para hacer esa evaluación), que permanentemente está reportando los resultados.
Esto permite no tener que depender de la información que envíe el Instituto Malbrán e indicar inmediatamente el tratamiento con el antiviral (oseltamivir), en el caso de los internados, o bien despejar dudas sobre el motivo del fallecimiento a los familiares del occiso.
En este sentido, la subsecretaria de Salud, Débora Ferrandini, explicó que “Santa Fe está aplicando un procedimiento diferente a otras provincias. Éstas dependen del Malbrán y esta centralización terminó produciendo un cuello de botella. El retardo en llegar los resultados es tan grande que es muy posible que ya los médicos hayan dejado de solicitarlo, cuando suponen que el cuadro puede explicarse fácilmente por otras causas”.
En cambio -destacó-, en nuestra provincia estamos solicitando el laboratorio a todo paciente crítico, que esté hospitalizado en el ámbito de la provincia, tanto en el sector público como en el privado, los que priorizamos para el ingreso al laboratorio. En realidad, nuestra capacidad de producir esta información es mayor: si comparamos el número de muertes que se han producido en Santa Fe con el número de afectados, no es alto, sino que es el esperable a las cifras de la relación entre afectados y fallecidos que tiene en general la gripe.
Sin embargo, aclaró que “el número sí es alto en relación a lo que están documentando otras provincias en este momento, pero tenemos un atraso de tres semanas. Si fuéramos estrictos en la comparación deberíamos tomar nuestras cifras de tres semanas atrás de fallecidos con la del resto de las provincias, para estar comparando el mismo momento histórico, y creo que entonces nosotros no teníamos fallecidos. Vamos a poder hacer un análisis cuando haya transcurrido el tiempo, se hayan superado estos cuellos de botella y, fundamentalmente, podamos estar usando como denominador el de la población total, lo que nos daría un análisis de mortalidad, que se evalúa en períodos de un año”.
Enfermedad tipo influenza
Otras cifras dadas a conocer por la cartera sanitaria dan cuenta de que fueron 4.354 las fichas epidemiológicas ingresadas al sistema de vigilancia, 696 los casos confirmados por laboratorio, y que el número de casos atribuibles a Enfermedad Tipo Influenza (ETI) asciende a casi 23.500, mientras que sólo 423 internaciones se corresponde con diagnósticos de Influenza o ETI.
Sobre este punto, la funcionaria planteó que “llevamos documentadas más de 23.500 consultas por gripe. La fuente de datos que venimos manejando para hacer una estimación de la cantidad de casos posibles acumulados es el registro de consultas, y no estamos hablando de personas. La gripe no viene suscitando más de una consulta por episodio y por persona. Estimamos que ese sesgo está contrarrestado por el hecho de que hay efectores y médicos que no alimentan esta fuente de información en la provincia, motivo por el cual esta cifra de 23.500 puede estar subestimando la cantidad de casos que se han sumado el territorio provincial”.
Asimismo, explicó que “las notificaciones son mucho menores, apenas superan las 4.000, pero en el estudio de los casos podemos documentar que muchos han sido asistido sin ser notificados. Esto tiene que ver con el reconocimiento de la circulación comunitaria del virus y el hecho de que no fuera necesario un análisis de laboratorio”.
Menos consultas ambulatorias
Por último, Ferrandini planteó que “no podemos hablar de un modelo de progresión de la enfermedad porque no tenemos ninguna evidencia. En la última semana estamos viendo una marcada disminución de las consultas ambulatorias, en más del 50%, aunque permanece una importante ocupación de camas críticas en los servicios de salud. Pero esto no es a cuenta en el número de ingresos a internación, que también han disminuido en la última semana”.
Sin embargo, aclaró que “se trata de internaciones más prolongadas que las que habitualmente tenemos en los inviernos. Éste es un dato feliz porque se trata de gente joven, que requiere cuidados críticos, pero no fallece inmediatamente o en breve tiempo. La mayoría de los que ingresaron a cuidados críticos se ha recuperado pero el período de recuperación es mucho más prolongado.
Por último, insistió en que “la disminución de la consulta ambulatoria y del ingreso de nuevos casos es una tendencia alentadora en relación a la epidemia en nuestro medio pero no podemos hacer de esto una aseveración porque no sabemos si se va a sostener en el tiempo, si está directamente relacionada con el distanciamiento social (tanto en las aulas como el compromiso que tomó la comunidad de modificar sus prácticas cotidianas) que se instalara días previos a que percibiéramos esta tendencia.
Tras estimar que “tenemos toda la intención de que el 27 de julio podamos recuperar la actividad escolar normal, pero esto lo podríamos estar definiendo sin dificultad si continúa con este ritmo de descenso de la epidemia”. Ferrandini planteó que “lo que podríamos proyectar es que difícilmente terminemos con la epidemia en pocas semanas”, ya que “en el hemisferio norte, en pleno verano siguen teniendo casos, aunque el número disminuye. Probablemente se pueden dar cambios o mutaciones en el virus que está circulando a escala mundial, que está siendo atacado con antivirales y esto podría contribuir a que el virus cambie, para hacerse menos o más agresivo. Nada de esto tiene una evidencia que nos permita decir si va a cambiar o no. A esta epidemia la estamos conociendo y su historia la estamos escribiendo cada día”.
Los resultados obtenidos colocan a la provincia en la cabeza de las defunciones del país.
Foto: Archivo El Litoral
Perfil de los fallecidos
De los 42 fallecidos hasta el momento por gripe A en la provincia, 30 presentaban factores de riesgo en su mayoría, obesidad y diabetes, 10 no poseían registro de riesgo previo y en dos casos se está recabando información.
La edad de los fallecidos va de los 2 meses a los 66 años, siendo el promedio de 37 años y un desvío estándar de 19 años, siendo 25 mujeres y 17 varones.