Crimen en barrio San Lorenzo
Un tiro en la cabeza
Ocurrió ayer a la tarde en Entre Ríos y Gaboto. La víctima es un adolescente, de 17 años. Fue ejecutado en plena calle de un disparo en la cabeza.
Danilo Chiapello
Un joven de 17 años dejó de existir a poco de recibir un disparo de arma de fuego que le impactó en la cabeza.
El grave suceso ocurrió en la tarde de ayer, más precisamente en la zona de Entre Ríos al 4200, casi en su intersección con Gaboto, esto es en el corazón de barrio San Lorenzo, al oeste de la ciudad.
Por dicho lugar circulaba a bordo de una bicicleta José Luis Rivero (17). Momentos antes el nombrado había partido desde su domicilio de barrio Centenario diciendo a los suyos que iba a hacer un mandado, visitaba a un amigo y regresaba.
A quemarropa
Pero dicho trámite nunca llegó a concretarse. José Luis -o “El Mono” como lo llamaban sus íntimos- iba en su bicicleta cuando le salieron al cruce dos sujetos que se conducían en moto. Tras detener su marcha y descender del rodado se inició una fuerte discusión entre los tres involucrados.
La disputa fue subiendo de tono hasta que de repente uno de los recién llegados sacó a relucir un arma de fuego. Sin más apuntó a la cabeza de Rivero y disparó a quemarropa.
El Mono se desplomó al suelo en un charco de sangre. Mientras los autores de la agresión escapaban a toda velocidad a bordo del vehículo en el que habían llegado.
Ocasionales testigos del suceso fueron los que tropezaron con el cuerpo de la víctima, que había quedado tendido en la calle. El aviso a la policía no se hizo esperar. Y así el lugar se pobló de patrulleros y personal uniformado.
Poco después se hizo presente el médico de la repartición quien constató el deceso del infortunado. El profesional dictaminó que el joven presentaba una herida de arma de fuego, con orificio de entrada en pómulo derecho y salida en cráneo, parte posterior.
Hasta el momento se desconocen las causas del ataque y, aunque quienes viven en la zona se negaron a colaborar con los investigadores por temor a represalias, se habría identificado al agresor.
Atento a este detalle no se descarta que en las próximas horas los pesquisas practiquen algunos allanamientos en fincas de la zona.
Buena conducta
“El Mono era un chico que, si bien había tenido algunos problemas, ahora estaba haciendo buena conducta”, dijo hoy Susana, una tía del fallecido en diálogo con El Litoral.
Consultada al respecto la mujer explicó que “José Luis había pasado una temporada preso. Pero ahora había recuperado su libertad y se encontraba dentro de un programa de reinserción social”. Agregó que el joven se ganaba unos pesos como ayudante en un taller de computación.




