Política real y buenos modales
La invitación al diálogo formulada por el gobierno nacional como correlato inmediato y necesario de la derrota electoral, produjo una módica distensión política con la oposición, pero ningún acercamiento de posiciones que pueda derivar del intercambio de opiniones y eventualmente traducirse en iniciativas o medidas consensuadas. Naturalmente, esto requiere tiempo y no se puede pretender resultados inmediatos, pero éstos nunca se producirán sin un auténtico compromiso.
La noche en la que Berlín fue cortada en dos
Los berlineses celebrarán este año los 20 años de la caída del “Muro”, pero muchos siguen marcados por ese día del verano de 1961 en que ese muro de cemento y alambre de púas cortó brutalmente en dos la ciudad.
Al margen de la crónica
“Vamos a contaros una historia de cuando yo era más joven. Y los trenes eran animales mitológicos que simbolizaban la huida, la fuga, la vida, la libertad”, dijo alguna vez, en el marco de uno de sus recitales, el famoso-...
Mesa de café
Estamos sentados en el bar de siempre y alrededor de la mesa de siempre. Hace frío pero la temperatura adentro es tolerable. Quito, el mozo, nos ha servido la consabida vuelta de café y ha intentado hacernos firmar un petitorio por la libertad de Patti, que todos hemos rechazado.
Intentar contribuir a una mejor calidad de vida
Muchas veces la crítica de arquitectura analiza obras como si éstas fueran sólo un producto de arte aislado de las cuestiones referentes a la habitabilidad, cuando en verdad, la más profunda concepción del diseño de un arquitecto (que proyecte espacios vivenciales) debe abarcar estructuralmente un fin principal, que es resolver satisfactoriamente el hábitat de los usuarios. Así es común que parte de la crítica especializada califique como obras maestras a edificios muy difíciles de habitar dejando de lado tal coyuntura. Y así aparecen difusos los límites entre escultura y arquitectura, se establece una especie de “hilo conductor” que induce a caminos riesgosos, y éstos consisten en privilegiar la obra en sí misma y no dar la dimensión real de las necesidades que los destinatarios poseen en un proyecto realizado.