En el Foro Cultural

Gemma Suns y Borges en escena

Inspirada en el cuento “Emma Zunz” de Jorge Luis Borges. Estrenada en España en 2008, llega a Santa Fe con excelentes actuaciones. Interesante propuesta que combina el teatro con la danza.

De la redacción de El Litoral

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El próximo viernes 4 de septiembre a las 22, en el Foro Cultural Universitario, 9 de Uulio 2150, se presentará la obra de teatro “Gemma Suns”, sobre textos de Maxi Rodríguez, con dirección del español Etelvino Vázquez y el rol protagónico de Cecilia Hopkins, acompañada por León Iskovich.

La obra está inspirada en “Emma Zunz”, el cuento de Jorge Luis Borges del libro “El Aleph”, aunque el texto no aparece en escena de manera lineal sino que los actores y el director buscan destacar los rasgos más característicos de los personajes.

El costo de las entradas será de $12 generales y $ 10 estudiantes, jubilados y personal UNL.

Revivir el pasado

Con excelentes actuaciones, se recrea la historia de Gemma Suns (Cecilia Hopkins), una trabajadora de la fábrica del Sr. Loewenthal, que se entera por una carta de la muerte de su padre (León Iskovich). Esta noticia la encuentra sin respuestas y se dedica a evocar los recuerdos de la infancia vividos junto a su padre, Emmanuel Suns.

Las escenas se suceden en un ir y venir en el tiempo. Las secuencias dramáticas de esta mujer que puso en marcha un plan para vengar a su padre, surgen en la puesta no sólo desde el texto sino en el baile, el canto y la ironía en una sólida entrega de los actores.

A las actuaciones, se le suma un equipo de excelentes profesionales. El diseño de iluminación es de Eli Sirlin, y el espacio sonoro está creado por el músico y compositor Ernesto Snajer. El espacio visual y el vestuario es de Milena Machado. “Gemma Suns” es un espectáculo creado en el marco del Proyecto Borges y recibió el apoyo del Iberescena.

En La Nación, el crítico Carlos Pacheco sostuvo que la narrativa de Jorge Luis Borges ha sido en muchas ocasiones gran provocadora a la hora de construir experiencias dramáticas, cinematográficas o televisivas. Sus personajes, sus temas, sus mundos o explícitamente sus historias resultan un campo fértil para investigar y profundizar en cualquier rama del arte...

Los directores bucean en la historia original “de manera apasionada para encontrar unos rasgos potentes del personaje y también de su desventura, los que trasladarán a la escena de manera fragmentada y con una intencionalidad que, en varias oportunidades, la mostrará desde un costado muy distinto al conocido, leído o analizado”.

“Es que Gemma juega a que Borges le ha sustraído su vida y ella ha decidido mostrarla tal cual fue. Aunque, por momentos, ciertos guiños al espectador lleven a no saber con exactitud quién es una y otra, quien es el autor que reconstruye la anécdota en el papel o el escenario. Y eso torna muy inquietante la experiencia. La danza, el teatro, la música, la composición de imágenes, irán construyendo un espacio ideal para que esa mujer exprese, siempre con intensidad, su necesidad de venganza.

“Gemma encuentra en la actriz y bailarina Cecilia Hopkins a la intérprete ideal, al menos en esta versión que la tiene como protagonista. Hopkins repasa primero ciertas cuestiones del personaje desde lo físico y luego entra de lleno a la acción para, con breves trazos, dar cuenta de un itinerario premeditado. En su relato, el drama se descubrirá cargado de poesía y, hasta unas pequeñas señales humorísticas, desconcertarán al público frente al mundo sombrío de esa Gemma cargada de venganza. Con extrema rigurosidad, la intérprete -actuando, bailando o cantando- permitirá develar más y más aspectos del personaje”.

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La sugestión, la belleza y un cuerpo que habla, notas distintivas en la interpretación de Cecilia Hopkins.

Foto: Gentileza producción

/// análisis

De la poesía a la magia

Roberto Schneider

“Gemma Suns” narra una historia de asesinato y venganza a través de una danza marcadamente contemporánea, que en todo momento se sitúa en la frontera con el teatro. La obra, con dos actores en escena, se localiza en un mundo doloroso, con escenas de gran belleza y un desarrollo argumental claro, conciso.

El director Etelvino Vázquez obtiene un brillante desempeño de Cecilia Hopkins, la gema perfecta. Aparece también en escena León Iskovich y ambos entablan una relación sugerente y conturbada al mismo tiempo. Lo hacen con el rigor y el ritual propios del mejor teatro, y en más de un momento llegan a fascinar al espectador. La obra pasa sin solución de continuidad de la poesía a la magia, de la violencia a la ironía. Y está recorrida por un dolor ominoso.

Es un montaje de pequeño formato cuidado en sus más mínimos detalles, en el que se destaca también la iluminación de Eli Sirlin, que busca siempre la creación de claroscuros. “Gemma Suns” hace de la sorpresa su mejor arma para mantener la atención del público, porque tiene la capacidad de crear mundos muy propios. La totalidad tiene el poder de dejar latente infinidad de temas profundos como la violencia, el poder, la muerte, el sometimiento, los humillados y quien los humilla, planteando una situación dramática potente que se desarrolla en la escena y que no se instala sólo en ella.

Es también una metáfora del comportamiento humano que escapa a lo cotidiano, para internarse en la idea de seres agobiados. En el suelo o en el aire se apoyan los cuerpos y ese suelo precisamente se convierte en tierra de contención, de una dinámica de movimientos que sugiere la idea de mecanización a partir de un trabajo que explora las articulaciones, como disparador de distintas variantes de energía que terminan envolviendo el espacio de un sutil halo de extrañeza.

La estética es despojada, y se apoya en las excelentes posibilidades físicas que proponen el mismo cuerpo y las voces de sus actores para descomponer o deconstruir el movimiento, con el acento puesto en el trabajo de brazos y torsos y un marcado uso de la expresividad como plataforma de despegue de esas figuras que parecen por momentos dejarse llevar por la incertidumbre, los celos, el amor y la violencia.