MAÑANA EN LOS CAFÉS
Científicos Detectives
De la redacción de El Litoral
El trabajo de los investigadores científicos y el de los detectives tienen más de un punto en común: parten de preguntas, ensayan explicaciones y reconstruyen hechos. Tal vez por eso algunos hombres de ciencia se dedican a actuar como testigos expertos y usar las leyes de sus disciplinas para ayudar a resolver casos.
Este es el ejemplo del Dr. Rodolfo Pregliasco que dirige el grupo de Física Forense del Centro Atómico Bariloche, y que intervino en causas como la masacre de Avellaneda, la de Trelew, el caso Bru, accidentes en el Cerro Catedral y de tránsito.
En un nuevo café científico este investigador invita a conocer qué ocurre cuando la física -con sus propias leyes- ingresa a los tribunales.
La cita es mañana, a las 19, en la Chopería Santa Fe (bulevar Pellegrini, esquina San Jerónimo). Será en el marco de la edición de los Cafés Científicos, que cada mes reúne a investigadores y público en general. El ciclo está organizado por la Secretaría de Estado de Ciencia, Tecnología e Innovación junto con la UNL, la FRSF-UTN, la UCSF y el CCT Conicet Santa Fe.
La física forense, según adelantó el experto, no se trata de una especialidad sino de un tipo de aplicación, en la que se genera conocimiento y surgen prácticas de interés en la resolución de casos judiciales.
Bajo el título “La física en los tribunales: el placer y la utilidad de investigar”, habrá oportunidad de conocer este trabajo. Un ejemplo es un accidente ocurrido en el Cerro Catedral en agosto de 2004, en que la Justicia invitó al grupo a participar en la investigación. El objetivo era establecer las causas por las que ocurrió el deslizamiento por el cable de seis sillas cuádruples que dejó a 16 esquiadores heridos. Los investigadores concluyeron tanto en las causas del accidente como en la dinámica y secuencia en la que se movieron las sillas.
En esta interacción entre el ámbito de la ciencia y el de la Justicia surge, según Pregliasco, una vibrante colaboración, aunque con bastantes malentendidos. Pero a pesar de ello el investigador destacó el carácter inspirador que tiene hacer investigación en base a demandas judiciales. “Una forma de dejarse llevar por los placeres de la física”, resumió.




