Lengua Viva
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Fonética y comunicación
Evangelina Simón de Poggia
Estábamos hablando de la importancia del conocimiento de la fonética para la comunicación. Ésta es una deuda que el sistema, en general, tiene con la formación de base de los docentes, excepto en aquellas carreras que tienen como especialidad la enseñanza de segundas lenguas.
Es cierto que el foniatra se ocupa de los fenómenos patológicos de la articulación, ya sean de carácter articulatorio (imperfecciones anatómicas o de hábitos), ya sean perturbaciones centrales (como la afasia) o por una mala audición, pero la realidad es que este profesional, para el correcto ejercicio de su labor necesita de la colaboración del fonetista. Lo necesita por sus conocimientos, pues el foniatra que desee corregir una mala articulación de determinado sonido sólo podrá lograrlo con la ayuda del fonetista que conoce las características físicas y fisiológicas del sonido; lo necesita para el diagnóstico, es decir ver la seriedad del problema en el paciente a nivel fonético y, finalmente, durante el tratamiento y observación del proceso que lo llevará a la solución del problema.
La fonética es fundamental, también, en la enseñanza de lenguas extranjeras. Es necesario que el que pretenda aprender una segunda lengua adquiera el dominio de un gran número de hábitos articulatorios. No se trata de aprender sonidos nuevos y utilizar otros conocidos, sino de la incorporación de todo un sistema de hábitos articulatorios. El papel que juega en este ámbito la “transcripción fonética” es definitorio, ya que le permite al alumno concentrarse en esa realidad fonética. Siendo más trascendentes y partiendo del concepto de que la lengua formaliza el pensamiento, que no hay pensamiento sin lenguaje, ni lenguaje sin pensamiento, es que podemos decir que cuando alguien aprende una segunda o tercer lengua no sólo realiza el proceso de adquisición de fonemas y su realización grafémica o fonética, sino también su combinatoria para conformar unidades superiores y algo fundamental: tiene que “aprender a pensar” en dicha lengua.
Otra proyección de la fonética podemos encontrarla en el ámbito “fonoaudiológico”, donde la fonética y la audiología trabajan en conjunto para resolver los problemas de audición que presentan niños y adultos.
Apenas insinuamos algunas áreas de conocimiento en las que es necesario el conocimiento de un nivel del lenguaje un tanto anodino en muchas currículas del sistema educativo, en el que estamos formando a futuros docentes que serán responsables, junto a la familia, de los hábitos articulatorios de niños y jóvenes con sus consecuencias comunicativas.