En la Liga Esperancina

Detenido por agresión en un partido de fútbol

De la Redacción de El Litoral

Los hechos de violencia ocurridos en un partido de primera división de la Liga Esperancina de Fútbol, derivaron en la detención de un joven de 27 años, del barrio La Orilla de Esperanza. El simpatizante del club Sportivo del Norte, está acusado de agredir físicamente a un policía el viernes pasado, ante la visita del club Unión Progresista de San Carlos Sud.

En el partido que se disputó el viernes 25 de septiembre “se produjeron varios desmanes a raíz del resultado” indica el parte de prensa de la Unidad Regional XI, del departamento Las Colonias. A raíz de ello la agente Melina Bortoluzzi debió ser asistida por una unidad de emergencias del 107 y trasladada al Hospital Cullen de la capital en forma preventiva.

La empleada que realizaba servicios adicionales en la cancha de Sportivo del Norte, en la ciudad de Esperanza, recibió el impacto de una silla en el rostro, arrojada por un barrabrava que estaba trepado al alambrado.

Según el relato policial de los hechos “fue en tiempo adicionado al reglamentario”, cuando “el local ganaba dos a uno” y al cumplirse el tiempo adicionado “el árbitro del encuentro agrega un minuto más, lapso en que el equipo visitante empata el partido”, señala el parte.

“Insultos y agravios”

Tal situación provocó el airado reclamo del técnico y preparador físico de Sportivo del Norte, quienes ingresaron al campo de juego “reclamando con insultos y agravios hacia la terna arbitral”.

Pero no fue sólo la protesta del cuerpo técnico, sino que el fallo arbitral hizo que el público local se volcara en su mayoría “contra el tejido oeste del campo de juego”, por lo que la policía ingresó “para preservar la integridad física de los árbitros”, a los que le arrojaban elementos contundentes.

En ese momento la agente Bortoluzzi observó la presencia de un hombre trepado al cerco que había arrojado una silla y al intentar persuadirlo para que se retirara, el hincha repitió la acción ahora contra la uniformada.

La violencia del golpe fue tal que la silla quedó destrozada, pero a su vez desvaneció a la mujer, provocando “sangrado de la nariz y una contusión en la parte derecha de la cara”.

Fuentes policiales confirmaron esta semana que la agente Bortoluzzi sufrió un “shock emocional” como consecuencia de la inesperada agresión; y aunque debió pasar el último fin de semana internada y en observación en el hospital Cullen, ya se reincorporó al trabajo, aunque con “horario restringido” porque está con “carpeta médica”.

Si bien el agresor logró escapar entre la muchedumbre, esta semana el personal de la Comisaría 1º de Esperanza lo atrapó en su casa del barrio La Orilla y lo trasladó hacia la dependencia pública para identificarlo y tomarle declaración.