Globo a la deriva en EE.UU.
El padre del niño niega
haber montado una farsa
AFP-EFE
El padre de Falcon Heene, un estadounidense de seis años de quien se temía que hubiera subido accidentalmente a un globo experimental ayer, intentó hoy evitar una polémica luego de que su hijo diera a entender que la aventura había sido montada.
“No tengo nada para vender. No estoy haciendo publicidad por algo de dinero”, dijo Richard Heene, el padre de Falcon, en una entrevista con la cadena de televisión ABC desde su casa de Colorado (oeste).
Heen respondía a sus detractores que lo acusan de haber puesto en escena la odisea de su hijo, quien ayer tuvo a Estados Unidos sin aliento.
Falcon Heen fue hallado escondido en el garaje de su casa, cuatro horas después de que su hermano declarara a la Policía que había salido volando por accidente en un globo experimental fabricado por su padre.
Irónicamente, fue Falcon, el protagonista de la historia, quien sin querer desató la polémica que su padre luego intentó contener.
Anoche, en el programa Larry King Live de la cadena CNN, el niño exclamó: “Todo esto fue por el espectáculo”. Consultado sobre esta frase de su hijo, Richard Heen respondió: “Me repugna que se pueda insinuar” que el asunto fue totalmente montado.
Falcon se había escondido en el altillo del garaje por miedo a que le castigaran por haber estado jugando con el globo, un prototipo que su padre había construido en el jardín de su hogar en Fort Collins, en Colorado.
La desaparición del niño dio lugar a una frenética cacería del globo a la deriva, a una altura que superó los 3.000 metros, hasta que el prototipo cayó a tierra por pérdida de gas a más de cien kilómetros del punto de partida y se constató que no había nadie dentro.
Pero en Internet han comenzado a surgir las dudas acerca de si fue un incidente preparado por la familia.
En la entrevista emitida por la cadena CNN, Falcon explicó que desde su escondite, en una caja de baterías en el altillo del garaje, había oído cómo la gente lo llamaba y lo instaba a salir si estaba por allí.
Preguntado por su padre, Richard Heene, ante las cámaras por qué no contestó, el niño replicó que “ustedes dijeron que lo hacíamos por el programa”.
Su padre en ese momento mostró una clara incomodidad aunque más tarde en la entrevista se declaró “horrorizado” por cualquier insinuación de que el incidente pudiera haber sido algo preparado.
Interrogantes
En declaraciones que recogen hoy los medios estadounidenses, el alguacil encargado del caso, Jim Alderden, indicó que las declaraciones del pequeño “han suscitado algunos interrogantes”.
Aunque Alderden matizó que su personal pasó todo el día con la familia Heene y “están convencidos de que esto no fue un bulo”, tras esas declaraciones pedirá a la familia que “responda a más preguntas para resolver este asunto”.
En otras dos entrevistas, concedidas a las cadenas de televisión ABC y NBC, el niño vomitó mientras hablaba.
En Internet, los “blogs” se han llenado de opiniones que consideran que se trató de algo preparado.
En el sitio “Yahoo Preguntas”, una internauta se pregunta si “hay alguien que esté viendo la CNN ahora mismo y no crea que esto es un bulo”.
Otro apunta que “unos padres normales prácticamente hubieran tirado la casa abajo en la esperanza desesperada de que su hijo todavía estuviera allí”. Un tercero recuerda que los Heene no son extraños al mundo de la televisión y ya participó en un programa, de tipo reality show, “Wife Swap” (“intercambio de esposas“), en el que se les presentó como una familia de aventureros obsesionados con perseguir tormentas.
La búsqueda de Falcon Heene desató un frenesí en los medios de comunicación de todo el mundo, que siguieron en directo las piruetas del globo a la deriva.
Las principales cadenas de noticias por televisión en EE.UU. interrumpieron sus programas habituales para mostrar las imágenes del globo en su recorrido por Colorado.
La alarma comenzó cuando uno de los hermanos mayores de Falcon dijo que había visto al niño subirse al globo experimental antes de que el prototipo se soltara y comenzara su ascenso.
Inmediatamente, las fuerzas de seguridad comenzaron la búsqueda del pequeño y a perseguir en helicópteros el globo fugitivo. En un momento dado se contactó a la Fuerza Aérea para tratar de ver cómo se podría hacer descender el artefacto sin dañar a quien pudiera haber dentro.
La Fuerza Aérea se vio obligada a admitir que nunca se le había planteado el caso.




