Los turcos
Roberto Ale.
DNI. 6.262.178. Ciudad.
Señores directores: A su arribo a nuestro país, fueron en su mayoría vendedores ambulantes y buhoneros, o peones en trabajos sencillos y simples, acordes con sus personalidades signadas por las limitaciones, como consecuencia del sojuzgamiento que les imponían los colonialistas de turno en sus patrias de origen. Sumado a esto, lo distinto de aquella cultura en relación a la de América, a la del mundo occidental al que habían arribado.
Objeto de chanzas, el árabe, mal llamado turco, no podía sortear fácilmente lo atípico de su idioma y costumbres: eso llevaba a presuponer sobre sus capacidades y posibilidades, máxime que había en nuestra Constitución Nacional Argentina, privilegios hacia la supuesta superioridad de la inmigración europea, en detrimento de árabes y judíos del Asia, que eran considerados inmigración no deseada; sin convenios ni pasajes desde sus países de origen, sin hotel para inmigrantes, ni tierras fiscales, ni créditos para semillas o maquinarias agrícolas, nada.
Con el transcurrir de los años, se comienzan a ver “los pingos en la cancha” y se corren los velos discriminatorios; de más está decir que en libertad, justicia, paz e igualdad de oportunidades, como gozamos en nuestra querida República Argentina, queda en ridículo aquel fragmento de nuestra Carta Magna.
Como ejemplo se podría enumerar la participación del árabe en todos los segmentos sociales de nuestro país, incluido el deportivo-futbolístico, donde en Santa Fe se da un hecho de lo más ilustrativo: los dos equipos de fútbol más importantes de la ciudad capital, Colón y Unión, son dirigidos por dos directores técnicos de ascendencia árabe, a los cuales motean de “turcos”: Antonio Mohamed y Fernando Yussef Alí, para más datos, ambos de abuelos islámicos.
Llegaron a ambas instituciones en momentos difíciles, con serios riesgos de descender a categorías inferiores y sacaron a flote a ambos equipos, sin erogaciones económicas importantes ni cambios extraordinarios.
Tanto Colón como Unión andan muy bien, juegan de local a canchas completas y las hinchadas, felices, por haber recuperado la alegría y la música ganadora, a tal punto que Antonio Mohamed, técnico de Colón, está siendo mencionado para ir a lo más importante: la Selección Nacional de Fútbol.
Cuando escucho de las hinchadas exultantes, vibrando felices en apoyo a los equipos y a los “turcos” me sobrevienen los recuerdos, el orgullo y la admiración por nuestros viejos árabes, que tanta esperanza pusieron en sus hijos, a quienes educaron con ternura y amor, dejándolos en libertad y apoyándolos en lo que decidieran elegir en cuanto a profesiones o actividades a seguir.