Innovación, diseño y osadía
Tuning: creatividad sobre cuatro ruedas
Sebastián Walczak empezó a tunear autos hace 11 años. Hoy, “El conde”, un Ford Sierra irreco-nocible, gana competencias por su llamativo baúl temático, la calidad y originalidad de su diseño.
De la redacción de El Litoral
Como a muchos hombres, a Sebastián le apasionan los autos. En su caso, esta pasión se convirtió en un hobby: tunear autos. Hace cinco meses terminó su trabajo más pretencioso: “El conde”, un Ford Sierra que, tras un año y medio de trabajo, quedó irreconocible. “Se llama así porque el conde está debajo del rey, es decir, no llega a ser un auto perfecto, pero está dentro de la realeza”, detalló Walczak.
“Está preparado a conciencia. Por donde lo mirés, tiene las líneas de terminación de calidad, en lo que es el diseño. Esto no se puede hacer en tres meses, necesitás por lo menos un año. En tres meses, se puede hacer el tuning de calle, que retoca paragolpes y alguna otra cosa. Pero no este trabajo para competir”, explicó Sebastián.
En cinco meses, “El conde” ya logró el primer puesto en Gálvez y el tercero en Esperanza, dentro de las categorías más altas de competencia de autos tuneados.
Primera experiencia
“Siempre me gustaron los autos. Pero con el tuning empecé en el ‘98. Tenía un rastrojero del ‘77, que todavía está dando vueltas. Lo bajé, les hice todo el paragolpes, las ópticas”, se acuerda.
—¿Dónde aprendió a trabajar los materiales?
—Iba a la Escuela Macagno y tenía algunos conocimientos en fibra de vidrio, que nos enseñó el profesor de taller. Un día encontré resina, él me explicó las proporciones y empecé a practicar con el rastrojero.
El rastrojero fue su debut. Después continuó perfeccionándose con el auto de un amigo. “Seguí con el Peugeot 206 de un amigo, que está dando vueltas por todos lados: tiene las puertas que se abren para arriba. Después se fue pasando de boca en boca y aparecieron los clientes. Tengo amigos de Villa María que me traen los autos”, se ríe orgulloso por sus creaciones. Ya tuneó ocho coches, varias motos y tiene en mente también hacerlo con bicicletas.
Modelos originales
Sebastián asegura que en su trabajo lo más importante es la creatividad. “Las ideas las saco de mi cabeza. Miro todos los programas de auto, las revistas, algo de Internet, pero no vale de nada copiar, uno tiene que ser original. Yo no hago un trabajo como otro porque se queman las ideas y terminan siendo todos iguales”.
Y “El conde” es una prueba de originalidad. “Éste es el primer baúl temático, con esta fuente de acrílico. Está saliendo en los primeros puestos en las exposiciones porque llama la atención y entra por los ojos. La fuente tiene un litro de agua, pero yo la quiero agrandar a casi 20. Para eso tengo que aumentar el depósito de agua”.
Sebastián ya perdió la cuenta de cuánto invirtió en su Ford Sierra. Sin embargo, reconoce que “lo más caro es la mano de obra” y señala que un trabajo como el que hizo “implica como mínimo $ 20 mil”.
“El conde” tiene mucho de trabajo artesanal, pero también se completa con accesorios -luminarias, pedaleras, luces, volante-, nacionales e importados, que son adaptados.
Proyectos
La pasión de Sebastián parece no tener límites. Si por él fuera, seguiría agregándole detalles a su auto, pero asegura que hasta acá llegó. Ahora sus planes son vender a “El conde” y comprarse otro.
Mientras tanto, sigue creando modelos para los vehículos de sus conocidos. “Tengo en mente hacer un casino en el baúl de un amigo, con una ruleta, cocktelera y un minibar. Además, como el pibe es bailarín stripper, pensamos en ponerle un caño para que pueda hacer el show en el auto”, adelantó entre risas.

“El conde” es el Ford Sierra de Sebastián, tuneado por él mismo. El trabajo le llevó un año y medio de dedicación.
Foto: Luis Cetraro
Contacto
“El conde” se alquila para fotos, casamientos y fiestas de 15. Además, quienes quieran contratar los servicios de Sebastián pueden comunicarse al (0342) 155-483702 o vía e-mail a [email protected].
en imágenes
Baúl temático

El baúl es de lo más llamativo: tiene una fuente de agua, que va cambiando de color gracias al juego de luces. Unas manos, pintadas del mismo rojo que el auto, completan este cuadro exuberante.
Foto: Luis Cetraro
Con DVD incluido

En la parte delantera, Sebastián colocó un DVD, en el que puede ver los videos de las canciones que reproduce, hasta a 5.000 watts de potencia. ¡No apto para oídos sensibles!
Foto: Luis Cetraro
Butacas de TC

Todo el interior del coche está forrado en pana sintética roja y cuero símil hueso. Las butacas son las de competición del Turismo Carretera, tapizadas a tono con el techo y las puertas.
Foto: Luis Cetraro