Apuesta al blanco
Apuesta al blanco
Las tendencias cambian, se adaptan al mercado, se fusionan y se imitan alrededor del mundo. Pero el blanco vuelve una y otra vez para demostrar que sigue siendo el elegido en la paleta de colores.
FUENTE ESTILOAMBIENTACION.COM.AR / FOTOS EL LITORAL
La elección del blanco como color principal se impone a fuerza de simplicidad, luminosidad y elegancia. En la mayoría de los casos aporta un recurso simple e inmediato para obtener ambientes más relajados y frescos.
Una de las principales ventajas del blanco es su versatilidad. Sin mucho esfuerzo se puede combinar con cualquier estilo y entorno decorativo. Además, es un excelente marco para muebles, textiles y objetos.
COMBINACIONES
El uso del blanco en la decoración ofrece variadas alternativas. Se aplica generalmente como color de fondo, acompañándolo con objetos y detalles en diferentes tonalidades.
Cuando elegimos el blanco puro como color único, hay que tener en cuenta que esta situación puede ofrecer ventajas y desventajas. La falta de color en un ambiente saturado de blanco, por ejemplo, puede ser un problema serio para el decorador amateur. Siempre conviene elegir algún detalle llamativo o personal, con algo de color o variedad de texturas, que quiebre la uniformidad y permita lograr un cuadro armónico y equilibrado.
El uso de blanco sobre blanco puede ser molesto. La alternativa más actual es el blanco roto: un blanco puro cortado con unas gotas de color, que bien puede combinar con crudos o colores muy suaves. Los colores más utilizados para cortar el blanco son el marrón y el rojo, logrando una tonalidad de blanco más cálida.
CON UN TOQUE DE COLOR
El blanco, fácil de combinar, puede utilizarse con ligeros detalles de color o alternando objetos, muebles y telas en diferentes texturas y estampados. Para una combinación segura, los mejores tonos son los claros, neutros, marrones, beige y los tonos marfil, crema o arena. También los grises. De esta manera se logran ambientes frescos y acogedores.
La asociación del blanco con tonos frescos y luminosos como el azul o el verde, incrementa su intensidad y luminosidad consiguiendo espacios ligeros, frescos y brillantes.
Los colores fuertes, vibrantes y cálidos, en cambio, deben utilizarse en pequeñas dosis y sobre determinados objetos y texturas. De todas maneras, el blanco suaviza los colores fuertes y los hace más asequibles decorativamente.
Conviene recordar siempre que el blanco destaca las texturas y los materiales, y con sus derivados combinan bien con superficies y materiales naturales, por ejemplo, maderas sin pulir o alfombras de yute. Las superficies brillantes y suaves también combinan con el blanco, por ejemplo, el cristal, la madera laqueada o la porcelana.
La combinación de blanco y negro es un clásico que nunca pasa de moda, aunque con una presencia más elegante. El uso de estos dos tonos en la decoración permite un mayor aprovechamiento del color en objetos y accesorios, los cuales resaltan y se despegan del fondo con facilidad. El blanco asociado a colores negros o gris aporta modernidad. También se utilizan para lograr un ambiente de tonos masculinos.
+info CONSEJOS
No conviene pintar de blanco la habitación que más se utilice, ya que costará mantenerlo. El blanco agranda visualmente el espacio. Solo, da una sensación de vacío y en los interiores da un toque de frescura y calma. Además, realza la luz y aporta luminosidad. Para agrandar el espacio de una habitación y crear un ambiente suave, se pueden pintar las paredes blancas y poner un parqué de madera clara.
Utilizado en una armonía de colores, el blanco puede disminuir la intensidad de los tonos puros. Además, con su contacto, los colores parecen atenuados, lo que crea un cambio de ritmo en la habitación. Puede destacar la elegancia de materiales o formas diferentes.
Fuente: modayhogar.com