Granos
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No descuidarás tu logística
En el mercado triguero, la reapertura de las exportaciones no alcanzó para incentivar la demanda de los compradores. Además, los puertos de la zona de Rosario estarán a pleno recibiendo soja, pero deberán compartir el espacio con el maíz.
Flavia Rossi
El calendario indica que el año está terminando, aunque los silos en los campos no dicen lo mismo. Quedó mucho trigo viejo sin vender que pronto se juntará con la mercadería nueva. La exportación acumuló volumen durante el último semestre, lo que le permitirá regular la intensidad de las compras durante la originación del verano.
El mercado FOB se reactivó en los últimos 15 días gracias a la autorización de exportaciones de casi un millón de toneladas que tendrán un año de plazo para ser embarcadas.
Si esa cuota se aprovecha para embarcar el trigo viejo que quedó de la campaña 2008/2009, se consumirían los stocks acumulados antes de que ingrese el grueso de la cosecha. Sin embargo, si esos compromisos se contabilizan como trigo nuevo, no quedaría mucho más cereal para ofrecerle al mundo. Se esperan menos de ocho millones de toneladas de producción nacional y el consumo interno está estimado en 6,5 millones de toneladas: vender mucho más que 1,5 millón de toneladas implicaría poner en peligro el abastecimiento interno.
Demasiada exposición
Sea como fuere, la apertura que hubo hasta ahora no fue suficiente para reactivar al mercado. Los exportadores no necesitaron comprar disponible durante la semana y las únicas referencias forward a cosecha volvieron a estar en los puertos del sur.
Aunque la producción será reducida, la baja proporción de ventas dejó a los productores muy expuestos. Si las autorizaciones de exportación se frenan “o se demoran durante la cosecha” será más difícil que otros años volcar la mercadería a los puertos. Si la calidad lo permite se podrá trabajar con la molinería de la zona, aunque la logística es muy diferente.
También con la gruesa habrá complicaciones.Los puertos de la zona de Rosario estarán a pleno recibiendo soja, pero deberán compartir el espacio con el maíz.
Como es lógico, el cereal tendrá que aceptar la estacionalidad que los compromisos externos impongan, reconociendo que las oportunidades de negocios internas fueron esporádicas y estuvieron vinculadas a las asignaciones de los nuevos permisos de exportación.
Sin embargo, estos últimos dejaron de ser condición suficiente para que haya mercado. Prueba de ello, aún cuando en las últimas semanas se autorizaron ventas por más de 1,2 millón de toneladas, fueron las bajas compras que hicieron los exportadores.
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Problemas
El mercado sigue sobreofertado y la intención de normalizarlo no es suficiente para que vuelva a haber negocios. La cosecha de trigo ya está encima, pero todavía hay tiempo para el maíz. Llegar demasiado expuesto a la cosecha puede reiterar los problemas logísticos de este año, cuando se intentó canalizar lotes muy grandes a través de los consumos, acrecentando las ofertas a la espera del regreso de la exportación.