Nuevas araucarias para el Lanín

Nuevas araucarias para el Lanín

El programa experimental de restauración del bosque nativo incluye mil ejemplares jóvenes. Fue iniciado por el Inta Bariloche y el Parque Nacional.

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El Parque Nacional Lanín y el Inta Bariloche iniciaron un programa experimental de restauración del bosque nativo, cuya primera acción concreta será plantar más de 1.000 ejemplares jóvenes de araucaria en áreas afectadas por el incendio en Tromen del verano pasado.

Las plantaciones comenzaron a realizarse el pasado 4 de junio, con araucarias de hasta un metro de altura producidas en vivero a partir de semillas cosechadas en Tromen varios años atrás.

En coincidencia con el Día Internacional del Medio Ambiente, alumnos de escuelas de la zona y de San Martín de los Andes desarrollaron junto a personal del Parques Nacional diversas actividades de educación ambiental.

Con estas tareas se pretende reponer una cantidad necesaria de ejemplares para garantizar en el mediano plazo la dotación de araucarias que, a futuro, pueda repoblar por regeneración natural el área quemada en el incendio.

Este plan de largo aliento contempla nuevas cosechas de semillas de las diversas especies forestales afectadas por el fuego -araucaria, ciprés de la cordillera, ñire y lenga-, de forma que en el correr de los años se replique este esquema en otros sectores del bosque que sufrieron disturbios por el fuego.

UN TRABAJO DE 15 AÑOS

Es la primera vez que se implementa un programa de este tipo en el Parque Nacional Lanín, aunque ya se ha experimentado con repoblaciones asistidas en el Parque Nacional Nahuel Huapi en 1999, en la zona afectada por el incendio del Chalhuaco, aunque debido al poco tiempo transcurrido para la vida del bosque resulta todavía temprano para medir sus resultados.

Las plantaciones de ejemplares jóvenes en Tromen con araucarias provenientes de ese mismo lugar (lo que garantiza que no habrá alteraciones genéticas en los bosques de esa zona específica), es posible gracias al trabajo de más de 15 años que vienen desarrollando en forma conjunta el Parque Nacional y el Inta Bariloche, específicamente con la unidad de genética forestal a cargo de Leonardo Gallo.

Esos trabajos son específicamente estudios de variación genética de tres especies de alto valor de conservación presentes en el Parque Nacional Lanín, como son el raulí, el roble pellín y la araucaria.

Mediante estos estudios, que comenzaron en 1994, se cuantifican parámetros genéticos de interés a partir de la utilización de diversas técnicas de marcación bioquímica y celular, y luego se destinan las “mejores” semillas para la producción de plantas en el vivero del Inta en Bariloche.

Si no fuera por ese trabajo previo, no hubiera habido hoy plantas jóvenes para repoblar el área afectada por el incendio.

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