Amoblar el dormitorio

Amoblar el dormitorio
Decorar una habitación implica tener en cuenta principalmente el estilo, diseño y la ubicación de los muebles que la conforman. En esta nota presentamos qué hay que tener en cuenta para disponerlos de manera funcional según cada necesidad.
FUENTE ESTILOAMBIENTACION.COM / FOTO FLAVIO RAINA.
Lo que diferencia a un dormitorio de otro es sin dudas la persona que lo habita. Su edad, su actividad, sus gustos y preferencias marcan un estilo y definen como será la habitación. El dormitorio de un matrimonio o de una persona adulta está confeccionado como un lugar de descanso, de relajación y de desarrollo personal. Por el contrario, el dormitorio de un adolescente busca más la diversión y la privacidad de los padres.
Los colores de las paredes marcan mucho el estilo del dormitorio. Para dormitorios de adultos son óptimos los colores suaves, relajantes, que inciten al descanso y al relax. Los adolescentes buscan tonalidades más vivas, más animadas. Los colores ideales para los niños son aquellos que desarrollen su inteligencia o que sean sus preferidos.
El espacio en un dormitorio es muy importante. Es esencial tener lugar para guardar muchas cosas, pero no se debe caer en la trampa de sobrecargar la habitación. En el dormitorio se debe disponer de espacio para uno mismo, poder moverse libremente por él. Esto ayudará a encontrar esa sensación de calidez y de relax que se busca en una habitación. Un ambiente sobrecargado no ayudará en nada al descanso diario.
La iluminación del dormitorio es otro aspecto esencial. En la medida de lo posible se debe intentar que de día sea natural. Para la noche, dependerá de quién sea el dueño del ambiente. Los niños necesitan una luz central que ilumine toda la pieza. Los adultos necesitan pequeños puntos de luz que iluminen la estancia pero con calidez, con suavidad. Los adolescentes necesitarán una mezcla de ambas.
BÁSICOS
Los muebles básicos de dormitorio son la cama, la mesa de luz y un armario o ropero, apto para ropa y accesorios. En algunos casos, principalmente en habitaciones de chicos y adolescentes, se puede incorporar un área escritorio que puede incluir fácilmente una computadora.
El principal elemento es la cama, dispuesta de manera que permita tener espacio suficiente para otras actividades. Por eso es importante dejar no menos de 60 centímetros de espacio a cada lado para circular libremente. Junto a la cama siempre debe ir la mesa de luz, una a cada lado si se trata de una cama de plaza y media o dos plazas. Técnicamente debe existir un triángulo de circulación entre la cama, el armario y la puerta de entrada. Este espacio virtual no debe estar obstaculizado por ningún objeto o mueble.
El escritorio siempre es aconsejable ubicarlo cerca de la ventana para ganar luz natural; si lo hubiese, el monitor de la computadora debe estar siempre de espaldas a la ventana, para que no moleste el resplandor del sol. De la misma manera se ubicará el televisor. Si el espacio lo permite queda muy bien integrar una biblioteca dentro del cuarto, con objetos y libros.
QUÉ MUEBLES ELEGIR
Las variedades de camas son muchas; con respaldo y sin respaldo, sommiers o colchones, en distintos diseños y materiales. Es importante elegir con criterio e información una buena cama, ya que se trata de algo más serio que un simple objeto de decoración.
Un detalle importante de la cama es el respaldo. Debe ser acorde a la decoración general, pero suficientemente cómodo como para apoyarse al leer, desayunar o ver televisión.
También es importante disponer algunos muebles complementarios, siempre elegidos en función del espacio y acordes al resto de la decoración: una cómoda, algún sillón o silla elegante, un biombo, etc. Como alternativa estética se puede reemplazar la mesa de noche por un baúl, un estante sujeto a la pared o una cajonera baja.
Si el espacio es reducido y nos falta lugar para guardar cosas, podemos optar por colocar un cajón o algún sustituto debajo de la cama. Siempre es conveniente que se acople a la cama (tipo cajón) o de lo contrario que tenga rueditas para poder deslizarlo.
Si se quiere disimular el televisor, la mejor opción es colocarlo dentro de un mueble con puertas que permanezca escondido hasta su utilización.