Seguridad vial

Los niños, siempre atrás

M&T

Fuente: www.cesvi.com.ar

Al momento de un accidente, la única zona que conserva la habitabilidad de sus ocupantes es la parte de los asientos traseros del coche. Por tal motivo, se considera que la mayoría de las lesiones ocurridas en accidentes con niños podría evitarse si fueran sentados en los asientos traseros, utilizando el cinturón de seguridad y la silla infantil apropiada para su estatura y peso.

Cuando un niño tiene menos de un año de edad o pesa menos de 10 kilos, debe usarse un asiento especial portabebés, colocándolo en sentido contrario al de marcha. Ello se debe a que en un impacto frontal, el débil cuello del niño no soportaría la fuerza con que la cabeza se desplaza hacia adelante.

Cuando los niños pesan entre 10 y 25 kilos (1 a 4 años), se debe colocar la butaca portaniños de forma tal que el menor vaya mirando hacia adelante. Luego de los 5 años se utilizarán amoldadores de altura hasta que el niño desarrolle una contextura física que le permita quedar correctamente sujeto con el cinturón de seguridad. Es importante recordar a todos los padres que los niños menores de 10 años, por reglamentación de la Ley de Tránsito, deben viajar en el asiento trasero.

Se recomienda que antes de iniciar el viaje se verifique que el cinturón torácico no pase muy próximo al cuello del niño y que la banda inferior pase por la pelvis y no por el vientre. En el caso que se utilice la silla portabebés, se debe corroborar que la misma esté bien sujeta a los cinturones de seguridad del vehículo y que el niño esté correctamente ajustado por los cinturones de la silla.

Si el vehículo dispone de airbag para el asiento del acompañante, se deberán tomar precauciones a la hora de colocar al chico en esa plaza. En caso contrario, la bolsa de aire podría aplastar al pequeño.

Con respecto a este punto, ha vuelto a surgir una nueva polémica que radica en las muertes causadas por el airbag. La razón fue siempre la misma: ir en el asiento del acompañante y no llevar puesto el cinturón. La “culpa” no puede atribuirse a la bolsa de aire, ya que, si ésta no hubiese estado instalada, el niño sin el cinturón de seguridad habría salido despedido del vehículo.

Ahora, la administración norteamericana ha lanzado una propuesta, según la cual se podría obligar a todos los coches equipados con airbag en el lado derecho a instalar en el interior del vehículo cuatro carteles indicando que el coche lleva este sistema, y que si un niño va en el asiento de la derecha sin ponerse el cinturón puede morir por esta causa.

Asimismo, si el pequeño está en la edad de viajar en sillas especiales, se debe tener en cuenta que no podrá colocar la silla infantil en el asiento delantero (instalada de espaldas al sentido de la marcha) si éste lleva airbag. Con lo apuntado, se pone de manifiesto la importancia que adquiere la actuación de los padres en pro de la seguridad de sus hijos, ya que son ellos los que deciden.

La mayoría de los accidentes infantiles podría evitarse si los padres se concientizaran totalmente de la necesidad de que los más pequeños vayan correctamente sentados en el coche.

Los niños, siempre atrás

Inconsciencia. Un niño pequeño y sin cinturón en el asiento delantero es una imprudencia que puede tener consecuencias fatales. Foto: Archivo El Litoral