Ministro sin política
Domínguez recibió a FAA
pero no ofreció respuestas
El titular de Agricultura escuchó un rosario de quejas de ganaderos que padecen sequías o inundaciones. Pero no comprometió soluciones para los problemas planteados.
De la redacción de El Litoral
DyN
El ministro de Agricultura, Julián Domínguez recibió ayer a directivos y productores de la Federación Agraria Argentina (FAA), quienes reclamaron una “asistencia extraordinaria” para enfrentar la emergencia que atraviesan distritos afectados por sequía e inundaciones, al tiempo que desde la entidad se denunció la “ausencia del Estado” en la atención de esta problemática.
Directivos de la FAA indicaron que la falta de lluvias y el exceso de precipitaciones que padecen algunas regiones ganaderas provocarán una caída en la oferta de carne vacuna en los próximos meses.
“Tenemos la peor política agropecuaria de la historia y estamos desperdiciando el mejor momento del país. No hay planificación, no se ve la infraestructura. Lo único que existe es la obra pública con uso discrecional”, sostuvo el presidente de la entidad, Eduardo Buzzi.
Más allá de las medidas adoptadas en la últimas semanas por la administración kirchnerista, Buzzi afirmó que la designación de Julián Domínguez “hace que se confunda a la sociedad diciendo que hay un ministro de Agricultura cuando no hay un cambio en la política para el sector”. El dirigente aseguró que “hoy está interrumpido el diálogo” entre la Mesa de Enlace y el gobierno, y aclaró que “cualquier solución que se dé, por más parcial que sea, siempre es una solución”.
Luego de la conferencia, Domínguez convocó a productores nucleados en la entidad para analizar la problemática de emergencia agropecuaria que padecen varios distritos productivos.
Panorama desolador
En este sentido, Alfredo De Angeli, titular de la FAA de Entre Ríos, afirmó que a “la carne para asado y la pulpa para milanesa la van a comer unos pocos, es el gobierno popular de los Kirchner. Ahora quiero ver cómo le explican a la gente que no van a poder comprar carne”.
Para el chaqueño Pablo Orsolini, diputado electo, el campo “está sufriendo la ausencia del Estado, no vemos que haya medidas concretas para revertir esta situación. Hoy -dijo- el paisaje típico del interior del país son los animales muertos: se han perdido 230 mil cabezas de ganado, de las cuales el 70 por ciento son hembras”.
Asimismo, Marta Gutman, productora de Villa Minetti, ubicada en el noroeste santafesino, afirmó que allí “la situación por la sequía es crítica: en hacienda vamos a perder el cincuenta por ciento de las cabezas con respecto al 2008 por la mala venta y muerte de animales. Con la provisión de 3 metros cúbicos de agua a través del canal trazado en el Salado al norte, podríamos evitar esta situación, y utilizar agua para los animales y el riego”, dijo.
Asimismo, Francisco Culla, productor de la localidad pampeana General Acha, manifestó que “venimos con cuatro años de seca y una reducción de entre 50 y 70 por ciento de las cabezas en la zona, lo que provoca una crisis social grande. Pedimos que se generen alternativas de producción para no tener que malvender las tierras a grandes empresas del sector. Se podrían criar ovejas o chanchos, aunque se deben tomar medidas, ya que no contamos con infraestructura para faena y/o mercados”, dijo Culla.
Jorge Temporetti de Paranacito, Entre Ríos, aseguró que “estamos viviendo una realidad muy complicada, producto de la inundación, y necesitamos respuestas urgentes por parte del gobierno”.




