El gobierno restituyó la exclusividad a los canillitas
Golpe a la distribución de diarios
Bajo la forma de reconocer derechos laborales a los repartidores de periódicos, el kircherismo bloqueó bocas de expendio alternativas. Duras reacciones.
De la redacción de El Litoral
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DyN/Télam
El gobierno restituyó a los canillitas su calidad de “trabajadores”, al derogar un decreto del año 2000 que había desregulado esa actividad y circunscribió a las “paradas habilitadas” la venta de diarios, revistas y afines.
A partir de la decisión de la Casa Rosada, anunciada por el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, “se podrá editar, distribuir y vender diarios, revistas y afines, en un régimen de libre competencia y sin otras restricciones que aquellas destinadas a garantizar la efectiva tutela de los derechos laborales, sociales y sindicales involucrados en el materia”.
Durante el anuncio, Tomada estuvo acompañado por el Secretario General de la Federación de Vendedores de diarios y revistas de la Republica Argentina, Omar Plaini, diputado nacional electo por el kirchnerismo.
El decreto firmado por la presidenta Cristina Fernández, restituye el reconocimiento a esa actividad, dispuesta durante la primer presidencia de Juan Perón, y quitado durante la gestión de Fernando De la Rúa y Domingo Cavallo como ministro de Economía.
En la práctica, esta iniciativa determina que, partir de ahora, se podrán vender diarios y revistas exclusivamente en kioscos habilitados, que serán distribuidos sólo por canillitas. La medida incluye también a los diarios de distribución gratuita, que a partir de la puesta en marcha de la decisión oficial dejan de ser repartidos en la calle y medios de transporte y sólo estarán en las paradas habilitadas.
“Los trabajadores canillitas vuelven a conservar y restablecer sus derechos laborales, esto es se los vuelve a considerar como trabajadores”, explicó Tomada. Agregó que habrá una resolución de su cartera para conformar una comisión integrada por funcionarios de ese ministerio, los sectores de edición y distribución de los medios y el sindicato de vendedores de diarios, para regular la forma de poder otorgarle derechos que tienen que tener los canillitas.
Círculo cerrado
Para la diputada nacional Silvana Giudici (UCR), “con este decreto de Tomada se cierra el círculo. Ahora controlan el expendio de diarios y revistas, los contenidos en radio y televisión y pronto también avanzaran sobre Papel Prensa”.
La legisladora, presidenta de la Comisión de Libertad de Expresión de la Cámara de Diputados, expresó que “si bien hay que proteger la labor de los canillitas”, el decreto, “planteado en el contexto de conflicto con los medios, revela otra intencionalidad”.
“Lo mandaron a (Hugo) Moyano sobre los distribuidores y ahora directamente van sobre los vendedores”, afirmó Giudici, aludiendo a los bloqueos realizados por el gremio de los camioneros a los centros de expendio, primero de Clarín y La Nación, y ayer de la editorial Perfil, que publica el periódico del mismo nombre y la revista Noticias.
Para Patricia Bullrich, diputada por la Coalición Cívica y ex ministra de Trabajo de De la Rúa, “se trata de un retroceso total y absoluto. El acuerdo vigente respetaba al canillita y a la vez autorizaba la venta en otros lugares. Se vuelve a una regulación sin sentido”.
Vittori: “Esto debilita a la democracia”
“En el fondo, bajo la apariencia de una inquietud de orden social y de cobertura laboral, se esconde una segunda intención que es el ataque a los medios que son cuestionados por sus posiciones críticas, cuando en realidad el ejercicio crítico es consustancial del periodismo. Sin critica no hay periodismo”, afirmó el presidente de la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA), Gustavo Vittori, integrante del Consejo de Dirección de El Litoral.
Para el empresario periodístico, la regulación establecida “vuelve las cosas al año ‘45, un escenario en que pudo haber sido comprensible la intención de proteger a los canillitas -que eran chicos que voceaban los diarios por la calle sin la protección de ninguna legislación-, pero que no tiene nada que ver con el actual”.
Al respecto, señaló que hoy “lo que normalmente domina son pequeñas empresas manejadas por cuentapropistas, que venden decenas de títulos, libros y otros artículos. Y tienen empleados, a los que sí les cabe el nombre de trabajadores, y deberían estar cubiertos por las leyes laborales, cuyo su cumplimiento debería exigírsele a los dueños de las microempresas.
“Lo que es grave es el espíritu del decreto, porque se inscribe en una sucesión de hechos que tienen como blanco a las empresas periodísticas; que por otra parte están pasando dificultades por un mercado contractivo y por la realidad de nuevas tecnologías que facilitan accesos alternativos a la información”, sostuvo.
El presidente de ADEPA remarcó que “hoy el funcionamiento de una empresa periodística gráfica, a tono con la época, exige fuertes inversiones, el recambio periódico de tecnología y plantillas importantes de periodistas para poder darle a lectores, cada vez mas exigentes, lo que demandan. Todo eso tiene un alto costo y frente a esta realidad de producción costosa, estas medidas de gobierno tienden a recortar los ingresos de los diarios”, dijo.
Luego señaló que “nadie niega a los vendedores a participar en forma razonable del precio de tapa de los diarios, pero si uno toma el porcentaje de participación, no hay comparación posible. Por otra parte, la limitación de los canales de venta del diario también tiene una repercusión económica para los medios porque limita la oferta del diario” y “todo esto se vuelve contra las empresas”. Y agregó que “el desfinanciamiento de los medios tiende a ahogar la crítica y eso significa el debilitamiento de una democracia genuina”.
En ese sentido sostuvo que “si el espíritu de la Constitución es favorecer la circulación de diarios y revistas para que la población sepa de qué se trata, todas estas medidas van en sentido contrario”.
Finalmente, Vittori recordó que “como aparentemente en el Congreso había algunos inconvenientes para que avanzara esto, entonces se elige el camino corto del decreto presidencial, que evita discusiones que pueden echar luz sobre el asunto”.
Prioridad
El decreto otorga a los canillitas la “prioridad para la distribución, venta y entrega de publicaciones”, es decir que ya no se podrán vender diarios y revistas en ámbitos ajenos a los kioscos, como supermercados, farmacias o polirrubros. Además, se les reconoce la calidad de “trabajadores” -con los respectivos derechos laborales- en lugar de ser “comerciantes”.
Asamblea de la SIP
Más de 500 editores de medios nucleados en la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) analizarán en Buenos Aires, a partir de hoy, el estado de la libertad de prensa en el continente, ante medidas y legislaciones aplicadas en varios países que pueden constituir una amenaza para el periodismo independiente.
La reunión de la entidad se concreta semanas después de que el Congreso aprobara la polémica ley de Medios, pocas horas después del anuncio sobre la restricción al expendio de periódicos y los bloqueos de los camioneros, y mientras la embajada de Venezuela anunciaba una marcha en contra de la organización.
El presidente del BID, Luis Alberto Moreno, y los ex mandatarios Julio María Sanguinetti, de Uruguay, y César Gaviria, de Colombia, están entre los participantes de la asamblea, que hará una revisión sobre la situación de la libertad de prensa del último semestre. También se cuentan el vicepresidente Julio Cobos y el presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Ricardo Lorenzetti.