Amsafe
La docencia marcha hacia más paros
Quedan dos semanas de clases (el ciclo lectivo se extiende hasta el 27 de noviembre) y la docencia pública santafesina parece decidida a llevar el conflicto salarial hasta el último día. Desde hoy, los docentes votan en las escuelas las mociones que surgieron de las asambleas departamentales de Amsafe, el gremio que los nuclea. Las delegaciones La Capital y Rosario definieron todas mociones de paro. No salió ninguna alternativa de cesar las huelgas que pueda ser considerada por la docencia de esos departamentos que reúnen al mayor número de educadores de la provincia. En consecuencia, el resultado está cantado: se viene más paro.
El lunes, a las 16, sesionará la asamblea provincial de Amsafe y allí seguramente se darán a conocer los días de las medidas de fuerza.
En el departamento La Capital hay cuatro mociones que se pusieron a votación del magisterio. La primera es a favor de dos paros de 48 horas para las próximas semanas y declarar el no inicio normal de clases en el 2010, en caso de no haber una respuesta del gobierno. La segunda opción, continuar la lucha con paros de 72 horas semanales. La tercera, 48 horas de huelgas semanales. Y la cuarta, paros por 48 y 72 horas y una asamblea para evaluar cómo seguir.
En Rosario se definieron tres mociones. La primera propone dos paros de 72 horas en las próximas dos semanas, con medidas como movilización a la capital provincial el 25 y pedir a Ctera un paro nacional. La segunda alternativa es un paro por tiempo indeterminado hasta que se aumenten 500 pesos al básico. Y la tercera propone dos paros de 48 horas desde la semana que viene y plantea no comenzar el ciclo lectivo en 2010 hasta obtener respuesta del gobierno.
“Hay un malestar muy profundo de los maestros que a nadie debe extrañar”, dijo Oscar Lozeco, secretario general de Amsafe La Capital.
“Hasta el cansancio vamos a decir que este gobierno sostuvo por escrito y en declaraciones a los medios que el salario de los trabajadores iba a tener un tratamiento especial y un fondo específico. Para los maestros ésa fue una definición política porque veníamos de 25 años de gobiernos que nos vaciaron el sueldo y la carrera. Y resulta que ahora nos dan la misma respuesta que aquellas otras gestiones: que no hay dinero, que no pueden aumentar el salario a los maestros”, argumentó el gremialista.
Consideró que “entre la docencia la sensación es de defraudación: es como si nos hubieran engañado todo este tiempo”.

















