La Feria del

Libro y la Estación

Belgrano

 

 

Ernesto Poggio

LE: 6.190.791. Ciudad.

Señores directores: Hablando con algunos vecinos, todos coincidían en que si bien la Feria del Libro, como todos los años es un éxito, lo que impactó ha sido “conocer” por dentro lo que es la ex Estación Belgrano, porque muchos jóvenes nunca le habían dado importancia, a raíz de que tampoco viajaron en algún tren que salía desde ese histórico edificio.

Yo les decía, con la experiencia de mis 45 años como empleado ferroviario, que había días en que parecía una hermana gemela de la Estación Retiro. Así, de lunes a domingos, salían y entraban diariamente 16 trenes del servicio Santa Fe-Laguna Paiva; de lunes a sábados, un tren Santa Fe-Resistencia, un coche motor a Alta Córdoba, otro a San Javier, otro a Tostado, San Cristóbal, Reconquista; diariamente dos trenes a Retiro con coches pullman, coche comedor y coches dormitorios; lunes y jueves trenes a San Juan; martes, jueves y sábados trenes a Santiago del Estero y Tucumán; además trenes mixtos (carga y pasajeros) a San Cristóbal, vía Rafaela; otro a Soledad, amén del que salía dos veces por semana a Villa María, etcétera.

Todo terminó con la aplicación del llamado Plan Larkin, en la década del 60, cuando un gobierno “democrático” tristemente célebre clausuró 14 ramales. Una huelga ferroviaria de 42 días, con mucha unidad y pertenencia al ferrocarril, frenó ese plan antes de que las consecuencias fueran mayores.

No obstante, en el década del 90, otro tristemente famoso gobierno “democrático” terminó con el resto.

No creo en el regreso de los trenes a la Estación Belgrano y no sé qué será de ella una vez reparada, pero espero que en sus 27 oficinas y 5 salones que existen entre la planta baja y el tercer piso se ubique el Museo Ferroviario, por la importancia que tienen las cosas que se exhiben al público y como agradecimiento a un puñado de ferroviarios encabezados por el inigualable Andrés Andreis, que salvaron muchos elementos, en momentos en que se llevaba a cabo el “saqueo” que todos conocimos.

Por último estimo de importancia y para comodidad de gran parte de la ciudad, optar por disponer de muchas de esas comodidades para oficinas públicas del gobierno provincial y de la Municipalidad que hoy funcionan en locales alquilados, a imitación del edificio del Correo Central.