Seguridad vial (1ra. parte)
Seguridad vial (1ra. parte) Los vuelcos y cómo evitarlos M&T Fuente: www.cesvi.com.ar Según relevamientos de Cesvi Argentina, un 5% de los accidentes de tránsito con muertos o lesionados graves fueron vuelcos, y en un 70% de los casos analizados ocurrieron sobre sectores rectos de las rutas, con banquinas en perfecto estado. Es decir, la gran mayoría de los siniestros no sucedieron sobre curvas, en entradas o salidas de las mismas, o en curvas con pendientes importantes que soliciten una mayor habilidad de parte del conductor. Además, un 35% de los accidentes se produjeron en condiciones de rutas aceptables, esto es con calzadas secas, sin presencia de escarcha, nieve o hielo. Otro dato para destacar es que el 50% de los siniestros ocurrieron de día. Cabe preguntarse, entonces, ¿por qué ocurren los vuelcos? Estudios De acuerdo con lo recabado en las reconstrucciones de accidentes de tránsito, se puede observar que un vuelco se produce por la combinación de varios factores. Por un lado, la pérdida del control del vehículo, traducido en un derrape, que puede ser causado por una maniobra que se realiza para reincorporar el vehículo desde la banquina hacia la ruta a través de un volantazo; los factores climáticos adversos; la altura del vehículo o el tipo de carga que transporta. Por otro lado, un punto de apoyo que detenga la marcha lateral, que puede darse por una presión inadecuada en los neumáticos del vehículo que provoque el desbande, así como también por irregularidades en el terreno donde se está circulando. Error humano El 90% de los accidentes por vuelcos analizados se generan cuando los conductores, al ingresar a una banquina inesperadamente, recuperan el vehículo en forma abrupta hacia la ruta. En los casos analizados, se ha observado que los mayores errores se producen no tanto en los ingresos a la banquina en sí, sino en el hecho de que el conductor intenta detener el vehículo accionando los frenos en forma brusca (lo que provoca el bloqueo de los neumáticos que se encuentran en la superficie de menor adherencia) y volanteando hacia la calzada. Estos dos esfuerzos combinados provocan que el conductor pierda el control y que el vehículo se coloque transversal al sentido de circulación. Si en el instante donde el vehículo se coloca transversal a su sentido de marcha, un neumático se desbanda por baja presión (normalmente sucede sobre las ruedas delanteras o traseras que se encuentran en el lateral hacia donde el vehículo derrapa), se provoca un punto de apoyo cuando la llanta se traba en la superficie donde se deslizaba el neumático ocasionando el vuelco. Sin llegar a esta situación, también se pueden encontrar puntos de apoyos en la vía. Por ejemplo, en el descalce existente entre la ruta y la banquina, al entrar en contacto contra un cordón o en los montículos de tierra que se arman cuando se nivela un camino de tierra con una máquina vial. Algunos problemas a superar Los padres son los que deben decidir por sus hijos pequeños sobre cómo transportarlos en el auto. Para ello, deben despojarse de ciertos vicios comunes para optimizar la seguridad de sus niños, al momento de circular con un vehículo por calles urbanas o rutas. *Al nacer un hermano, automáticamente el sistema de retención adquirido por los padres pasa al nuevo miembro de la familia, aunque se lleven poco tiempo. Es decir, aunque el mayor tenga sólo 2 años no compran otro nuevo. Grave error. *Existe correlación entre el nivel económico y el empleo de los dispositivos de seguridad. Para aquellos que lo pueden adquirir no es un problema económico, sino de actitud. *Aunque algunos padres compran sistemas de retención específicos para transportar a sus hijos, hay que destacar que no siempre los emplean, sobre todo cuando el viaje es corto, o hasta cuando es muy largo, alegando que sus hijos se aburren. ¡ERROR! Con los datos recogidos, se deduce que hace falta informar más a los usuarios sobre las medidas a tomar para incrementar la seguridad infantil en el automóvil, pero que la actitud de la sociedad en este tema es positiva, ya que desde hace 10 años aproximadamente existe una sensibilización de los padres por incrementar la seguridad e intentar reducir al máximo no sólo los accidentes, sino las consecuencias de los mismos.
Extremar medidas. Concentración, compromiso, respeto y capacidad, son algunas de las variables necesarias para evitar casos de vuelcos. Foto: Archivo El Litoral. |
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