A pintar montañas
A pintar montañas
La acelerada desglaciación que ocurre en todo el mundo ha alcanzado graves proporciones. Ante este hecho casi inevitable, surgen ideas que pueden parecer descabelladas para intentar detener o retrasar su desaparición.
Si bien la tierra se encuentra actualmente en un período interglaciar, es decir cálido, en los últimos 200 años el proceso de calentamiento global se aceleró en forma tan dramática que está disminuyendo rápidamente el volumen de casi todos los glaciares del planeta. Estos son formaciones frágiles que tienen gran importancia como reguladores de la disponibilidad de agua dulce y del clima mundial. Son los “refrigeradores” del planeta y si desaparecieran, todo el círculo de movimientos de aguas y vientos que producen, de aire acondicionamiento y almacenamiento de gases se estancaría. De suceder esto, los océanos se calentarán y las tierras se secarán.
¿Manotazos de
ahogados?
En algunos países se han originado propuestas y proyectos para enlentecer este proceso que pueden parecer descabellados.
Los alemanes por ejemplo, han imitado a los suizos para no perder el último glaciar de su país. Lo taparán con una enorme tela para protegerlo de los rayos del sol. Una inmensa lona está siendo instalada para que su sombra salve el último glaciar de Alemania de las consecuencias del cambio climático. Así, en la más alta de las montañas del país, Zugspitze, cerca de la localidad bávara de Garmisch-Partenkirchen, a casi 3.000 metros de altura, lonas y toldos de color blanco cubrirán unos 6.000 metros cuadrados para reflejar la luz solar y evitar tanto la absorción de calor como el impacto de la lluvia cálida de verano.
Pintar montañas
En Sudamérica, los glaciares del Perú agonizan. En los últimos 30 años su superficie ha disminuido un 22%, una situación de extrema gravedad si tenemos en cuenta que un 77% de los glaciares tropicales del mundo están en Perú y que constituyen el 60% de las reservas de agua del país.
Según los expertos, en el año 2020 todos los glaciares que se encuentran por debajo de los 5500 metros de altitud habrán desaparecido. Frente a este acelerado e inexorable deshielo, a la pequeña ONG Glaciares del Perú se le ocurrió una idea loca con mucha lógica. Basándose en el principio físico de que el color blanco refleja el calor y no lo absorbe, proponen pintar las cimas de los Andes de blanco para mitigar los efectos del calentamiento global.
Con esta curiosa idea, Glaciares del Perú ganó entre 1755 propuestas, el concurso “100 Ideas para Salvar el Planeta”, organizado por el Banco Mundial.
La propuesta
“Lo que nosotros hacemos pintando de blanco las montañas es volver a la velocidad natural del deshielo”, explicó Miguel Flores, director de esta ONG. “Fruto del deshielo producido por el calentamiento global, las rocas quedan desnudas y su color oscuro aumenta la temperatura de la montaña generando un círculo vicioso. La roca absorbe calor y el glaciar se derrite más rápido. Al poner una base blanca, la roca no absorbe calor y el hielo perdura”.
“Lo haremos a mano con la ayuda de las comunidades campesinas situadas al pie del nevado, que conocen el terreno y tienen las condiciones físicas necesarias”, responde Miguel Flores. “También con los jóvenes voluntarios de las universidades, previo examen médico, e incluso turistas porque esta iniciativa ya ha sido ofertada por agencias de viajes de turismo vivencial”
“Los 200 mil dólares otorgados por el concurso servirán para convertir en blanca de nuevo la cima del monte Razuhuillca (5200 m.), situado en el departamento de Ayacucho”.
Pero la idea es hacerlo extensivo a toda la cordillera. Necesitan pintar de blanco 3000 kilómetros cuadrados de los Andes. “Si lo conseguimos, repararíamos el daño causado por los gases invernadero que emiten diariamente todos los autos de Estados Unidos”, asegura Flores”.
Manos a la obra
Se pintaría con una pintura a base de cal y cemento blando la roca desnuda por encima de los 4000 msnm. Esta cobertura es de bajo costo, fácil de aplicar, tiene gran resistencia a los cambios climáticos, será fabricada con insumos locales, no afectará la calidad del agua que escurre sobre ella y dará un uso intensivo de mano de obra a las comunidades de montaña.
Si se concretara este proyecto, se minimizaría la producción de radiación infrarroja, lo que favorecería la glaciación porque disminuiría el efecto invernadero localizado al disminuirse la radiación de onda corta que se envía al espacio exterior, logrando bajar la temperatura en el ambiente glaciar..
Para reflexionar
Mientras decidimos cómo resolver el problema del cambio climático global que sus máximos causantes se niegan a solucionar cambiando los hábitos de consumo energético, los países más afectados y justamente los menos responsables de sus consecuencias, se ven obligados a soluciones parciales y controversiales que con suerte, sólo podrán retrasar lo que inexorablemente sufrirán las generaciones futuras. Es indudable que el mundo está cambiando y que en este cambio la influencia del hombre juega un papel trascendental. ¿Será una utopía pensar que nos pondremos de acuerdo?
Si no es así, tal vez debamos resignarnos a perder los glaciares mucho antes de lo que imaginamos y recordemos con nostalgia a Ernest Hemingway y a la montaña que dio el nombre a su célebre novela: “Las nieves del Kilimanjaro”.
montañismo

El Razuhuillca. El nevado sobre el que se quieren pintar unas 200 hectáreas con el aporte del Banco Mundial, para preservar y aumentar el tamaño del glaciar.Foto: Ricardo SOLARI.
NIEVES DEL KILIMANJARO
La gráfica comparativa muestra la disminución de sus nieves en un periodo de 80 años.

/// FUENTES CONSULTADAS
Diario El Mundo de España
ONG Glaciares del Perú
Banco Mundial
Glaciares de la Patagonia – Guillermo A. Chinni – Zagier y Urruty publications.