Luciano De Cecco

“Lo que más deseo son los Juegos Olímpicos”

El año 2009 será difícil de olvidar para el jugador santafesino de voley: integró la selección nacional que consiguió el quinto lugar en la Liga Mundial, obtuvo el segundo puesto en el Sudamericano de Colombia, donde fue distinguido como el mejor armador del torneo, y clasificó para el Mundial de Italia 2010.

“Lo que más deseo son  los Juegos Olímpicos”

De la redacción de El Litoral

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El santafesino Luciano De Cecco, armador del seleccionado nacional, nacido en las canteras del Club de Gimnasia y Esgrima, luego de jugar Liga Nacional en nuestro país y pasar por la de Italia, hoy milita en la de Rusia, según él, una de las más importantes del mundo.

Pero si bien el torneo ruso recién comenzó, para los argentinos es hora de balance al finalizar el año calendario.

— ¿Qué balance hacés de 2009? ¿Fue el mejor en tu carrera deportiva?

— Es totalmente positivo, hasta te podría decir el mejor que me tocó vivir, tanto con mi club (Andreoli Latina) como con la selección nacional. Tanto en éxitos como a nivel personal, creo que estoy pasando unos de los mejores años de vóleibol.

— ¿Cuál es el logro más importante de este 2009 y por qué?

— Hay dos hechos importantes este año: el primero es la promoción a la máxima serie de voley de Italia (A1) con mi club, y el segundo es clasificar al Final Six con la selección nacional, después de una sufrida World League.

— ¿Cuánto más puede crecer la selección masculina ?

— La Argentina puede demostrar más desde el punto de vista táctico y del nivel individual de cada uno. Ya demostramos al comienzo del año el espíritu, carácter y unión de grupo para afrontar todos los partidos y torneos, creemos que podemos seguir demostrando que debemos estar más arriba, pero obviamente hace falta tiempo. Vamos a conseguir la consolidación como selección a nivel mundial.

—¿Cuánto influyó la llegada del técnico Javier Weber?

— Creo que Javier nos inculcó otra mentalidad de juego, hizo que la selección sea un equipo que le pueda jugar de igual a igual a todos, tratando de no olvidar quiénes somos y lo que cada uno puede dar para ser competitivos. La frase es “El equipo va más allá de un solo jugador”. La relación con el grupo, en lo que a mi respecta, es fantástica. Somos compañeros, se puede hablar con todos, nadie tiene problemas y estamos en busca del mismo objetivo.

—¿Cuándo retoman las actividades del seleccionado?

— Todo depende de las fechas del nuevo año, pero creo que como siempre las primeras convocatorias serán a fines de abril de 2010.

—¿Cuál es el próximo objetivo con Argentina?

— Tratar de igualar o mejorar lo que hicimos la World Ligue pasada. Además, realizar una buena preparación para encarar el torneo más importante del año: el Mundial de Italia en septiembre.

— ¿Cómo te está yendo en Rusia? ¿Te adaptaste rápido?

— Mejor de lo que esperaba. Después de unos problemas con mi equipo de Italia, -no se pudo llegar a un acuerdo para este año y me cerró toda posibilidad de jugar en ese país-, decidí ir a Rusia por la calidad de liga, para mí la segunda más fuerte del mundo. Estoy en un equipo recién ascendido, donde los objetivos son tratar de no jugar play out y llegar a estar entre los ocho primeros equipos del país. Por ahora vamos bien, estamos en el Final Eith de Coppa de Russia y sextos en el campeonato. La adaptación todavía la estoy pasando, más en el idioma, me está partiendo la cabeza. Aunque me esfuerzo, creo que no voy a llegar a entender nada de acá hasta que me vaya, pero me las trato de ingeniar con el inglés para hablar con mis compañeros y el italiano con el cuerpo técnico, que me está ayudando muchísimo.

De cara al futuro

— ¿Qué objetivos personales te planteas para el futuro?

— En los objetivos deportivos: seguir lo más que pueda jugando al alto nivel internacional, representar a mi país en todos los torneos que pueda, y lo que más deseo es disputar los Juegos Olímpicos, para cuando me retire poder decir: “Bueno, hice todo lo que siempre soñé”. En lo personal: formar una familia, tratar de ser una mejor persona y ser feliz, que a esta altura nunca se sabe.

— ¿Te sentís un referente dentro del vóleibol nacional?

— No sé si un referente, me siento parte del voley argentino. Referentes hasta ahora, fueron jugadores que lograron cosas importantes con la camiseta de la selección , yo no me siento así. Ojalá algún día pueda ser referente de algo, en lo que sea, por ahora sólo soy un jugador como todos.

— ¿Tenés un ejemplo a seguir dentro del deporte?

— Casi todos te dicen uno muy conocido, pero yo te digo dos: mi papá, porque quiere tener una trayectoria dentro del deporte; y el otro es Lloy Ball, porque en este momento es el mejor armador del mundo. Tuve el placer de compartir un café acá en Rusia con él y es ejemplar, como jugador y como persona.

— Aparte de tus condiciones innatas ¿cómo se llega a ser un deportista de elite comenzando desde las bases del vóleibol santafesino?

—A todos les digo que tuve suerte. Salir del vóleibol de Santa Fe en este tiempo es bastante difícil. Tuve suerte cuando un grupo que buscaba jugadores para Bolívar, dentro de 900 chicos, me seleccionó entre los 16 para comenzar una vida basada en deporte y estudio. De ahí me comenzaron a pasar cosas que uno siempre sueña, pero que nunca pensé que me iban a pasar tan rápido: la primera convocatoria a la selección menor en el 2004, mi primera liga como profesional (2004-2005), el primer llamado para la selección mayor y debut, en 2006.

—¿Qué sensación te genera estar entre los 14 deportistas más destacados del año?

— Me llena de orgullo y alegría saber que gente relacionada con el deporte ve el esfuerzo que uno hace año tras año.

_ ¿Qué preferís: un reconocimiento o apoyo?

—Prefiero ambos, pero creo que el apoyo debería ser de igual medida para todos los deportes y deportistas que realmente lo necesitan. Me gustaría que todos los deportes tuvieran la importancia que se merecen, porque se demostró que Santa Fe es cuna de grandes deportistas, que siempre sobresalen en sus respectivas disciplinas.

De Cecco está jugando en Rusia, muy lejos de su Santa Fe querida.

Foto: Luis Cetraro