Náutica

Aplicación práctica del GPS:

registro de profundidades

La combinación de dispositivos de medición y posicionamiento, explicados por un experto en el tema.

Alfredo Inouye (Especial para M&T)

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Los cauces de nuestros arroyos tienen fondos irregulares y caprichosos, que varían con los ciclos anuales de creciente y estiaje, y que también son tallados por las marcas hidrométricas extraordinarias que se suceden a intervalos variables. Cualquier actividad que desarrollemos en el río está condicionada por la profundidad del mismo y el calado de nuestra embarcación. El avistaje de fauna no es la excepción a la regla, porque la mayoría de las veces tenemos que alcanzar bañados y lagunas donde los pasos son críticos.

En el caso de planificar una excursión, resulta muy conveniente conocer la profundidad a lo largo del cauce que queremos navegar. Para eso, primero debemos elaborar un registro del mismo, que luego referimos a la altura del río en el puerto local. De este modo, con sólo conocer la marca de referencia, prevemos los obstáculos y limitaciones que puedan aparecer.

De las herramientas existentes para lograr tal fin, muchas de ellas económicamente inviables, el uso de los ecosondas conectados a receptores GPS es lo más razonable, funcional y accesible.

Ahora, cómo logramos nuestro objetivo, parece complicado, pero con un poco de paciencia y la debida orientación, podemos encontrar los instrumentos adecuados para completar la tarea.

Como primera medida, tenemos que comprar un ecosonda con salida de datos en formato NMEA 0183 (National Marine Electronics Association). Esta interface puede transferir datos de profundidad, temperatura, velocidad, etc. desde el ecosonda a otro instrumento capaz de interpretarlos, como algunos modelos de GPS.

NMEA 0183 es una secuencia de caracteres codificados que repite cíclicamente los datos que el instrumento mide. Es un sistema de transmisión de datos ideado para distribuir la información entre los comandos internos y externos de cruceros, usando un solo instrumento y uno o varios repetidores, por ejemplo. Entre los más económicos y de buena calidad encontramos el NAVMAN 4433 y el Garmin FF160C.

Entre los GPS podemos elegir el Garmin 60 Csx o, mejor aún para una embarcación, el Garmin 76 Csx, ya que tiene la capacidad de flotar. Estos traen interface serial, aparte de la USB, a través de la cual podemos ingresar los datos del Ecosonda.

Luego de leer los manuales de los correspondientes equipos y disponer de los cables adecuados, tenemos que conectar el cable NMEA “Data Out” (azul en Garmin y blanco en Navman) del ecosonda, al NMEA “Data In” del GPS.

Más detalles

El cable de conexión requerido para este trabajo es el Garmin 010-10082-00. Una vez realizada la conexión, activamos el campo “Depth” o “Profundidad” en alguna de las pantallas del GPS, y obtenemos en ese momento la misma lectura de profundidad del ecosonda.

Podemos combinar por ejemplo los campos “Velocidad” y “Profundidad” en la pantalla “Mapa” y tener los datos más importantes a la vista.

Siempre habrá una primera vez para recorrer el sitio y grabar en un track los datos de profundidad para poder utilizarlos en el futuro.

Recomiendo hacer este relevamiento con una altura en el puerto de Santa Fe de 3.4 metros, ya que en este nivel los arroyos se encuentran dentro de los cauces normales y son perfectamente navegables. También seguir aproximadamente la línea del veril, para asegurar que registramos la mayor profundidad. Y no olvidar anotar el registro de la altura exacta del río para poder hacer los cálculos en el futuro. Luego transferimos el track a nuestro Software de GPS y podemos leer las profundidades en cada nodo del mismo.

Sólo tenemos que sumar o restar la diferencia de altura del río con la referencia inicial, y si el resultado es menor al calado de nuestra embarcación en algún punto del tramo, tendremos la certeza de que no lo podremos navegar.

Como beneficio adicional, podemos descubrir algún pozón apto para la pesca (con caña, como buenos deportistas).

Este método tiene la limitación de perder exactitud con el tiempo, ya que los fondos y los cauces del río se modifican con cada creciente. Por esta razón es conveniente realizar un relevamiento cada vez que navegamos por un cauce y compararlo con el anterior para poder hacer un diagnóstico de antemano sobre el futuro que le espera a ese curso en particular. Puede ir incrementando su profundidad en desmedro de otros vecinos, o morir y desaparecer poblado de alisos y sauces.

Aplicación práctica del GPS: registro de profundidades

Curso de GPS.

Todos los temas relacionados con el uso de cartografía y receptores GPS, incluida la conexión vía NMEA 0183 con los ecosondas, se tratarán en el curso a dictarse los días 9 y 10 de diciembre en el local de Autos Especiales, ubicado en San Luis 3350 de Santa Fe, donde se recibirán las inscripciones hasta el 7 de diciembre. Como complemento de las clases teóricas, se realizará un trabajo de campo donde se puedan aplicar los conocimientos adquiridos en modalidad náutica.

/// EL DATO