Comenzó la cosecha del cereal
El trigo revela gratas sorpresas

Buen rinde. Los primeros lotes de trigo cosechados, equiparan de manera inédita a los campos santafesinos con los de la zona núcleo.
Foto: Archivo
Por diversas circunstancias, los primeros lotes cosechados en la zona revelan un promedio muy superior a la media histórica. Además, el cereal brinda mejores condiciones para la soja de segunda.
Federico Aguer
Pese a no ser una zona con condiciones ideales para el trigo, el centro norte de nuestra provincia comenzó la trilla del cereal con rindes que superan el promedio, y por lejos a los de la campaña pasada.
El fenómeno se fundamenta en varias causas, sobre todo -paradójicamente- en el fracaso de la campaña triguera anterior. La extensa sequía, que castigó por dos años consecutivos, obligó a secar la mayoría de los lotes sembrados con el cereal. Por eso, las pocas reservas de humedad y de fertilizante aplicado quedaron sin aprovechar. “Al no llover, no se produjo un fenómeno llamado lixiviación, mediante el cual el agua que baja hasta la napa arrastra el nitrógeno, principal nutriente del trigo”, le explicó a El Litoral el Ing .Agr. Federico Alonso.
“Haciendo un relevamiento regional, se observa en la franja comprendida entre la Ruta 19 y la 70 lotes con hasta 40 quintales por hectárea. De la Ruta 70 hasta San Justo algunos lotes llegan a los 35, sobre todo en campos sembrados más temprano, ya que a los mas tardíos los afectó el calor de octubre”, agregó.
Para Gustavo Bernardi, contratista rural que se desempeña en la zona de Llambi Campbell, al cultivo le llovió en los períodos críticos. “Tuvimos un invierno perfecto”, resumió, ya que se registraron momentos frescos y de baja humedad ambiente para que no se desarrollen enfermedades y se realice el llenado del grano. “También se beneficiaron la avena y otros cultivos invernales”, agregó.
Desconcierto
Para Bernardi, algunos ingenieros agrónomos están desconcertados. “En Arroyo Aguiar se observan rindes similares a los de Pergamino. Somos una zona límite, por lo que lograr este rendimiento con tecnología normal, casi sin fertilización, es algo inédito”, destacó. “En lotes de 4 qq/ha del año pasado, este año tuvimos hasta 40. Aplicamos apenas 60 kg. de urea (nitrógeno) en el arranque y nada más”, explicó. “Hicimos lo mismo que todos los años. Se usaron variedades intermedias a largas, aunque los cortos también están andando bien. Estas lluvias atrasan la cosecha pero no son una complicación”, concluyó.
Raúl Kroling, quien trabaja con equipos de alta tecnología los campos cercanos a Humboldt, está esperando que el clima les permita “tener piso” para largarse a cosechar. “En Cululú trillamos una zona con más de 20 qq/ha de promedio, pero los afectó la helada, eran buenos trigos pero igualmente se vieron afectados.
En Humboldt se esperan mejores expectativas por el calor de los últimos días”, agregó. En la zona ya llevan el 25 % de la cosecha levantada, y se registran rindes desde 20 a 30 qq/ha, y hay lotes con 35 y hasta 40 qq/ha.
“Hay que destacar que la otra gran ventaja, es que este trigo brindará un rastrojo ideal para la siembra de la soja de segunda, el cual permitirá mantener el perfil de humedad para los primeros momentos de la oleaginosa”, dice el humbolense, quien destaca que en los lotes con maíz previo los rindes fueron los mejores.
“Se sembró trigo de ciclo largo, intermedio y algunos cortos (baguette). Ahora estamos trillando los de ciclo largo, porque los intermedios se sembraron más tarde y no los afectó tanto la helada y el calor, como sí lo hizo con los de ciclo corto”, finalizó.




