La asunción del nuevo defensor del Pueblo
Bistoletti: “Me sentí un árbitro de
fútbol porque no tenía hinchada”
El flamante funcionario dijo que no es amigo del gobernador. Consideró que lo critican porque no pertenece a ningún partido político. Aseguró que no recibirá órdenes de nadie y que trabajará para aumentar el prestigio de la repartición.
De la redacción de El Litoral
En medio de una discusión técnica (ver aparte) y con la ausencia de la mayoría de los legisladores justicialistas, juró Edgardo Bistoletti como nuevo defensor del Pueblo de la provincia. El pliego del ex juez rosarino había sido cuestionado hasta por sectores del propio oficialismo -los diputados del PDP se abstuvieron en la asamblea legislativa-, y tampoco tuvo los votos positivos del PJ. Sin embargo, y ante la consulta de El Litoral, el funcionario negó que tal circunstancia le quite legitimidad a su nombramiento y asunción.
“Gracias a que estamos en democracia, todo el mundo pudo expresarse. Yo no soy político; me considero un poco un árbitro de fútbol porque en este tema no tenía hinchada: los socialistas, los peronistas o los radicales, cada uno a lo mejor quería arrimar gente de su partido -graficó. Pero a mí, me llamó el gobernador y me honró (con el ofrecimiento). Yo le expresé que no era político y él me contestó que eso era lo que buscaba, una persona que estuviese fuera de toda sospecha”, contó.
Ya en su cargo, se comprometió a hacer su trabajo “lo mejor posible”, y pidió ser juzgado por los resultados de su gestión. Reconoció que la Defensoría “tiene un prestigio ganado en la sociedad”, y dijo que trabajará para incrementarlo.
“La propuesta fundamental es llegar a la gente, hasta el más humilde de los habitantes de la provincia para defenderlos de los atropellos de alguna repartición pública estatal o semiestatal. Quiero conocer toda la provincia; quiero que la Defensoría esté en todos lados. Para ello, no voy a aceptar presiones de ninguna corporación ni de ningún partido político. El defensor del Pueblo es una persona autónoma; tendré las puertas abiertas para escuchar a todos”, aseveró.
Las críticas
Desde que se conoció la propuesta para que Bistoletti fuese defensor del Pueblo, el Justicialismo cuestionó su supuesta cercanía con el gobernador Hermes Binner; incluso, dijeron que el nombramiento “pagaba” un favor político tras una resolución judicial de Bistoletti que habría beneficiado al mandatario.
“A veces, esto me causa un poco de risa -dijo el funcionario consultado al respecto-. Como no había otro argumento, porque mi honorabilidad no puede ser cuestionada, entonces trataron de atacarme por alguna de mis resoluciones”. Respecto de su honorabilidad, aseguró que su patrimonio está declarado, y que en veinte años de juez y 18 de profesión, “lo único que tengo es un auto modelo 2006 y un departamento viejo”.
En cuanto a la resolución que se le cuestiona, Bistoletti también se defendió. “Quiero que se sepa que cuando un magistrado toma una resolución, siempre frustra intereses; algunos tal vez se han frustrado, pero había una Cámara (de Apelaciones) sobre mí. La resolución que se me cuestiona del famoso parque España (de Rosario) la dicté a conciencia; la Cámara la confirmó y no sólo eso, sino que uno de los votos fue de felicitación por el accionar de los magistrados. Entonces, si estuvieran disconformes con mi accionar, también tendrían que estar disconformes con la Cámara. Me parece una cosa muy burda”, opinó.
El justicialismo también le reprochaba a Bistoletti la mora que se habría detectado en la resolución de causas en su juzgado, pero él argumentó que se trató de un error formal de su nueva secretaria.
“Tuve once años un secretario que se fue para ser magistrado. Vino una secretaria muy nueva; yo volvía de una operación del corazón y mi secretaria, que no estaba muy al tanto, se confundió de renglón; confundió los juicios que estaban en etapa de instrucción con los que estaban en etapa de sentencia”, explicó. En tanto, añadió que “además, eso quedó desmentido por los datos que todos los años se extraen de las computadoras de los juzgados. Eso es incontrastable”, aseguró.
Opiniones
Bistoletti evitó juzgar a sus antecesores e insistió en que actuará con libertad. “No quiero juzgar el pasado porque hay mucha gente que no conozco, pero la ley dice que el defensor no recibe órdenes de ninguna otra autoridad y eso lo quiero hacer cumplir. Mi personalidad como único hijo, mi profesión liberal y de magistrado siempre me enseñaron a hacer lo que yo sentía. No voy a aceptar ninguna orden de nadie”, repitió.
Dijo que quienes lo acusan de ser amigo del gobernador “tienen un problema político”, y evitó abrir juicios de valor sobre el reciente cruce entre el Poder Ejecutivo y la Corte Suprema de Justicia. “Lamento esto; yo no pertenezco más al Poder Judicial ni estoy en el Ejecutivo. Simplemente, creo que con diálogo es la única forma de poder solucionar y encauzar las cosas. No tengo otra postura tomada porque no pertenezco a ninguno de esos dos poderes”, concluyó.





