Con un epígrafe de Alejandra Pizarnik se abre “Cuerpos guardados”, de la ecuatoriana Maritza Cino Alvear, un libro en el que la escritura y el cuerpo juegan una partida en el que a veces se perfilan alianzas y en otras irrefrenables rechazos. Conforman al libro una primera parte con poemas y otra con breves y contundentes prosas. Textos que embalsaman; hojas blancas capaces de entretener las palideces; los dolores y esfuerzos en el alumbramiento del nombrar: “Persigo las palabras / simulando las edades del misterio. // Este cuerpo huye / de visiones ancestrales / sin memoria”. De esta autora singular y central en la literatura actual de Ecuador transcribimos uno de los “cuentos” de su última producción.

“House by the Railroad”, de Edward Hooper.
Entre el marasmo y el extravío
Un pergamino medieval indescifrable puede conducir a diversas experiencias librescas. Y si el manuscrito en cuestión encima es real y puede hallarse en alguna recóndita biblioteca, monasterio o colección arcana, la materia en-...
Si se rastrea la representación que el cine ha hecho de la filosofía o de los filósofos se llegará previsiblemente a un panorama desolador. Si se exceptúan los filmes didácticos de Rossellini dedicados a-...