Se mantiene en ocho el número de muertos oficiales en las protestas contra el gobierno
Parlamento iraní pide máximo
castigo a culpables de disturbios
Además, le pidió al presidente Barack Obama que no intervenga en los asuntos internos de Irán.

Unos 250 iraníes exiliados muestran banderas y pancartas mientras protestan ante el Consulado iraní en Hamburgo (Alemania) hoy por la situación política en Irán.
Foto: AGENCIA EFE
EFE-Télam
El Parlamento iraní pidió hoy el máximo castigo posible para los responsables de los disturbios y enfrentamientos del domingo en Teherán entre las fuerzas de seguridad y grupos de opositores, informó la televisión iraní en árabe Al-Alam.
Según la fuente, los diputados condenaron los “deplorables comentarios” de Occidente al respecto y tildaron de “antirreligiosos y antirrevolucionarios” a los que causaron los disturbios, en los que murieron ocho personas, según cifras oficiales.
“El Parlamento desea que el Poder Judicial y los cuerpos de Inteligencia arresten a aquellos que han insultado a la religión y les impongan el máximo castigo”, aseguró el presidente de la Cámara, Ali Lariyani, según la información facilitada por la página web de Al-Alam.
Asimismo, instó a los líderes de la oposición reformista a “apartarse de la senda” de aquellos que se han inclinado hacia los disturbios.
“Esperamos que estos caballeros que han protestado por las elecciones despierten y se aparten, claramente, del camino de este movimiento malintencionado y no hagan nuevas declaraciones”, añadió Lariyani, a quien también cita la agencia de noticias laboral Ilna.
De la misma manera, la Cámara criticó la postura del presidente norteamericano, Barack Obama, y le pidió que no tratara de intervenir en los asuntos internos de Irán.
“Su declaración en favor de ese grupo que cometió actos contrarios a la religión en Ashura.... tiene reminiscencias de su predecesor, George W. Bush”, criticaron. “Tal (declaración) te desacredita y hace que el sistema actúe de forma mucho más firme”, advirtieron.
El pasado domingo, día en que los chiíes celebran su fiesta más sagrada, Ashura, la oposición iraní volvió a tomar las calles para protestar contra el gobierno y la actuación del régimen en los últimos seis meses.
En los disturbios, considerados los más graves desde que el pasado junio el presidente Mahmud Ahmadinejad resultara elegido en unas polémicas elecciones cuyo resultado la oposición considera fraudulento, murieron al menos ocho personas, según cifras oficiales.
Además, más de 300 ciudadanos fueron detenidos, entre ellos al menos una decena de importantes activistas de la oposición pro reformista iraní.
La acción represiva de las Fuerzas de Seguridad iraníes ha sido también criticada con dureza por Estados Unidos, Alemania, y la Unión Europea en conjunto, así como por asociaciones de defensa de los derechos humanos.
Embajador citado
Por otra parte, Irán anunció hoy que convocará al embajador británico por las críticas de Londres a la represión de opositores, en medio de informes de que un británico figura entre los 300 detenidos de las protestas del domingo.
El anuncio de la convocatoria del enviado Simon Gass llegó un día después de que el canciller británico, David Miliband, elogiara el “gran coraje” de los opositores que protestaron el domingo.
Miliband agregó que por eso era “particularmente perturbador la falta de moderación de las fuerzas de seguridad”.
“El embajador británico en Teherán será convocado en las próximas horas para hablar detalladamente de los eventos del Ashura”, dijo el vocero de la Cancillería iraní, Ramin Mehmanparast, citado por la agencia de noticias oficial del país Irna.
“Los eventos que tuvieron lugar en el día sagrado fueron acciones incorrectas y, si alguna nación alienta a los alborotadores, eso constituye una interferencia en los asuntos internos de otra nación”, agregó el despacho, citado por la cadena de noticias CNN.
Irán y el Reino Unido se encuentran enfrentados desde hace años por el programa nuclear iraní, que según Londres y otros gobiernos occidentales tiene por objetivo desarrollar armas atómicas, pese a la insistencia de Teherán de que posee fines pacíficos.
La enemistad se agravó cuando el Reino Unido condenó la represión de las manifestaciones contra la reelección del presidente Mahmud Ahmadinejad en comicios de junio denunciados como fraudulentos y cuando Teherán acusó a Londres de haber fomentado esas protestas.
“Algunas naciones occidentales se equivocan en sus cálculos cuando comparan los movimientos de unos pocos miles con la población iraní de decenas de millones”, agregó el vocero ministerial, de acuerdo a Irna.
Más temprano, el sitio web pro gubernamental Rajanews informó que un británico fue arrestado durante las protestas.
“Un ciudadano británico, que llevaba su pasaporte, fue detenido mientras atacaba a peregrinos en las vecindades de la plaza Ferdowsi en el centro de Teherán”, afirmó el informe, reproducido por varios diarios de la capital iraní.
El vocero de la Cancillería iraní no pudo confirmar el informe.
“No oí nada sobre un ciudadano británico”, dijo Mehmanparast a la agencia de noticias Irna.




