Pudo ser una tragedia
Novillo embravecido causó temor y daños en el centro
Se escapó de la isla, nadó y apareció en el estacionamiento del Casino. Anduvo enloquecido por las avenidas Alem y 27 de Febrero, la plaza Alberdi y la peatonal, donde ingresó al Banco Bersa, tras romper el blindex y causar destrozos. Fue sacrificado.
Baqueanos que se llegaron al lugar lograron enlazarlo en un semáforo de 27 de Febrero, cerca del puente peatonal.
Foto: Flavio Raina
www.ellitoral.com - Redacción
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No se trató de una corrida, un festival de doma ni mucho menos. Un novillo de más de 400 kilos se escapó cuando lo iban a subir a un camión de ganado en la Isla Clucellas, cruzó a nado el riacho y apareció en la zona del Puerto. El embravecido animal anduvo suelto y fuera de control por uno de los lugares más transitados de la ciudad: la intersección de las avenidas Alem y 27 de Febrero y la peatonal San Martín.
La escena, que parece sacada de una película, ocurrió ayer por la tarde en la ciudad y, por fortuna, no hubo que lamentar lesionados ni accidentes de tránsito, aunque sí daños materiales.
El novillo fue visto en el estacionamiento del Casino del Puerto, donde arrancó el periplo. Cruzó la avenida y encaró para la cortada Falucho y San Martín para, de ahí, ir derecho a una sucursal del banco Bersa, ubicada sobre la peatonal, donde embistió el blindex de la fachada. Ingresó al banco y se fue hasta el fondo del local, donde quedó acorralado. Luego se abrió nuevamente una salida hacia calle San Martín tras romper otro de los vidrios.
El animal rumbeó enloquecido al parque Alberdi y siguió hasta la “plazoleta de los enamorados”, pequeño espacio ubicado entre el parque y el Palomar. De allí volvió a cruzar Alem para el lado del Puerto, desde donde quiso salir nuevamente para la calle. En ese momento, lograron enlazarlo sobre 27 de Febrero a la altura del puente peatonal.
El operativo para atrapar al toro duró una hora y media y tuvo como protagonistas a efectivos policiales de la Seccional Primera, prefectos y baqueanos.
Sacrificado
Hugo Miretti, uno de los propietarios de una sociedad ganadera de la zona, contó que el novillo se escapó cuando era cargado en una balsa de traslado de ganado y que fue sacrificado poco después de su recaptura. Explicó que los veterinarios que lo asistieron tomaron esa decisión “porque estaba muy lastimado y golpeado. Quiero que se entienda: se lo sacrificó para que no sufriera, no por interés económico porque un animal matado así no vale nada”.
Miretti comentó que el novillo apareció asustado en el centro de la ciudad poco después de escaparse mientras lo subían a una balsa. “Estaban en un campo de la Isla Clucellas -frente a Alto Verde- propiedad de unos amigos que se estaba inundando. Hace dos días que no comían y los trasladábamos para salvarlos. Ahí fue que cuando lo subíamos a la chata de la balsa se subió a otro animal y se tiró al agua, cruzó el río y llegó a tierra a la altura del Puerto”.
“Pudo ser una tragedia”
Ya en la ciudad, “nosotros le pedimos al personal de la Prefectura que lo mate porque estaba desbocado y nos dijeron que no podían. Peor cuando vimos que cruzó Alem y se fue a la plaza de las Palomas, ahí pasó muy cerca de una mujer embarazada, había chicos, pudo ser una tragedia. Le pedí a la policía a los gritos que le disparen, que lo maten pero me decían que no podían hacerlo”, relató.
“Éramos como 20 personas y no podíamos capturarlo, estaba enfurecido, me quiso atacar a mí y a mi hija. Por suerte aparecieron unos baqueanos y lo enlazaron. Ellos son los verdaderos héroes y les estoy profundamente agradecido”, remarcó Miretti.
Corrida
Ranwel Caputto fue una de las tantas personas que intentó capturar al novillo. “Nos hizo correr muchísimo. Era un bicho de 450 kilos, tenía potencia y resistencia para no cansarse. Era un animal matrero, habituado al monte, no era manso como las vacas de tambo, y se puso nervioso con todo el operativo para sacarlo de la isla”, comentó.
Aseguró que los puesteros que se llegaron hasta el lugar pudieron enlazarlo. “Están acostumbrados a trabajar con animales, pero la cuestión fue complicada por la gente, había demasiados curiosos”, destacó. Sobre la actuación de la policía, consideró que “colaboraron” pero se enteró “que no podían sacrificarlo o usar el arma, por las leyes. No es culpa de ellos pero sí de la legislación”.