Santa Fe | Jueves 18 de marzo de 2010 | 06:10 hs

Opinión
Edición del Lunes 08 de febrero de 2010

Tribuna Política

El comportamiento de los recursos tributarios: una visión distinta

CPN Rubén H. Michlig (*)

Recientemente, los funcionarios provinciales del Ministerio de Economía dieron a conocer los valores de la recaudación ingresada en el mes de diciembre de 2009, señalando al respecto que la misma creció “apenas un 3,9 respecto del mes anterior como producto de los coletazos de la crisis”, y que los ingresos totales acumulados para todo el ejercicio 2009, “estuvieron un 11,6 por ciento debajo de lo previsto en materia presupuestaria; significando con ello que en 2009 ingresaron 1.387,1 millones menos al tesoro provincial”.

Al igual que en otras oportunidades, el modo que se presenta la información señalada, parece más orientado a justificar el déficit del Tesoro provincial (que, según las propias expresiones oficiales, superará los 1.100 millones de pesos) y buscar argumentos a favor de la “reforma fiscal” recientemente propuesta, que a brindar una exacta información sobre el comportamiento periódico e interanual de la recaudación provincial y de su relación con las variaciones operadas en las distintas variables económicas, razón por la cual resulta oportuno hacer algunas consideraciones respecto del tema desde una óptica más amplia y realista.

Plantear que los ingresos totales del ejercicio 2009 estuvieron más de 1.380 millones por debajo de lo esperado presupuestariamente, resulta improcedente o al menos totalmente incorrecto, por cuanto es de público conocimiento que reiteradamente desde los bloques opositores de ambas Cámaras Legislativas se le señaló al Ejecutivo Provincial que el presupuesto de dicho año estaba formulado sobre hipótesis de inflación, crecimiento económico y comportamiento de la recaudación equivocados, estimados en exceso respecto de todos los pronósticos formulados por economistas y analistas de las cuentas públicas.

Contra todos los pronósticos económicos que al momento de tratarse el presupuesto en la Legislatura Provincial indicaban una expectativa de crecimiento de la recaudación para el año 2009 de alrededor del 10 %, -sólo por inflación ya que no se preveía crecimiento económico alguno-, el ejecutivo provincial sostuvo la formulación de un presupuesto sobre la base de un crecimiento económico del 5 % y de una inflación del 18 %, habilitando con ello a sabiendas créditos para partidas de gastos que no iban a contar en el transcurso del ejercicio con financiamiento genuino, tal cual quedó demostrado a la fecha con el insostenible rojo del Tesoro.

Conforme a los datos conocidos, los ingresos tributarios totales crecieron en el año 2009 respecto del año anterior en el orden del 11%, muy cerca a la real inflación anual, manteniendo la recaudación de cada mes los comportamientos estacionales históricos de acuerdo con los cronogramas de vencimientos impositivos y niveles periódicos de actividad económica. En definitiva, su comportamiento fue dado conforme a las ciertas y razonables expectativas de inflación y crecimiento económico existentes al momento de aprobarse el presupuesto en el marco del contexto económico provincial resultante de la crisis nacional e internacional, pero ciertamente lejos de las desacertadas previsiones sostenidas por la cartera de hacienda en su formulación.

Profundizando y sincerando el análisis independientemente de las estimaciones contenidas en el presupuesto, la comparación de la recaudación efectiva del año 2009 con la del año anterior -ajustada mensualmente de acuerdo a la variación de los índices de inflación brindados por el Ipec- nos indica una leve caída de la recaudación total en términos constantes del 3 %, lo que representa alrededor de 300 millones de “pérdida real” de ingresos en relación con el año anterior.

No es de menor importancia considerar a la hora de computar los ingresos totales de la provincia, y en su caso analizar su relación con las causas del déficit actual, que durante el ejercicio 2009 ingresaron más de 250 millones de pesos provenientes del llamado “fondo soja”, que no se incluye en el análisis precedente (presupuestariamente sus ingresos son considerados como transferencias y no como parte de los recursos tributarios coparticipados por la Nación), no estaban previstos originalmente en el presupuesto del ejercicio, y que acreditados en la caja pasaron a compensar la pérdida antes señalada.

Sin desconocer que los efectos de la reciente crisis económica han impedido que la recaudación siga creciendo en el último año a las tasas de años anteriores, y los condicionantes que genera sobre la gestión fiscal, queda claro que no es válido justificar un déficit de más de 1.100 millones en el hecho que la recaudación no se ajustó a lo esperado o previsto presupuestariamente, ni mucho menos buscar argumentos para incrementar la presión fiscal en la provincia.

A modo se síntesis, una visión más amplia de la recaudación provincial del 2009, nos permite asegurar, no obstante haber tenido la misma una performance acorde a las variaciones reales de precios y crecimiento económico, un presupuesto provincial sobrevaluado en su formulación a consecuencia de previsiones exageradas en el cálculo de los recursos esperados, que habilitó créditos para gastos que en su ejecución mantuvieron un elevado nivel de las erogaciones corrientes en particular, y generó un déficit de caja sin financiamiento específico, que no se corrigió con una adecuada programación de ejecución presupuestaria, tal como se prometió en respuesta a las críticas del momento.

Sin dudas, a partir de lo señalado, las causas reales del déficit provincial, los demás justificativos planteados por el gobierno y las medidas para su corrección, son merecedores de un análisis por separado.

(*) Ex ministro coordinador de la Provincia de Santa Fe en el gobierno del Ing. Jorge Obeid



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