Cayó el proceso anterior
Acueductos: el gobierno propone
ahora licitar la obra por etapas
En el nuevo esquema podrán participar empresas locales y facilitar el compre de materiales en la provincia. Se facilitará el financiamiento, que redundará en una baja de costos. Se duplicará el plazo de ejecución, que será de seis años.

El gobernador Hermes Binner flanqueado por el ministro Antonio Ciancio y por Alberto Danielle, titular de Assa.
Foto: Néstor Gallegos
De la redacción de El Litoral
politica@ellitoral.com
El gobernador Hermes Binner y el ministro de Aguas, Antonio Ciancio, confirmaron hoy formalmente la caída de la licitación que se había convocado para la construcción de tres acueductos en la provincia, y anunciaron un sistema en “módulos o etapas” para poder avanzar de manera más ágil y eficiente con el programa de obras.
Los funcionarios fundamentaron la caída de la licitación en los “elevadísimos costos” que se ofertaron, con propuestas que superaban en más de un 60% el presupuesto oficial. De igual manera, plantearon las dudas que generaban las fuentes de financiamiento que ofrecían los grupos de empresas que hasta ahora venían participando.
“La meta sigue siendo otorgar agua segura a las 23 localidades que estaban planteadas en la licitación en curso, y que implicará un beneficio para más de un millón de habitantes, con las mismas prestaciones que se pensaban en el inicio”, sostuvo el ministro Ciancio.
Según dijo, después de un proceso “trabajoso”, se resolvió optar por un proceso “superador” que implicará la ejecución de obras modulares. “Se trata de obras más pequeñas, de realización más concreta, de mayores posibilidades de financiación, porque lo que intentábamos sostener iba a hacer que los santafesinos y las gestiones sucesivas tuvieran sobre sus espaldas la pesada carga de una deuda que se planteaba a todas luces muy difícil de afrontar”, confesó.
Ciancio aseguró que el nuevo sistema prevé varias ventajas. Entre ellas, mencionó que al tratarse de obras pequeñas de bajos montos, podrán participar las empresas santafesinas, no ya como actores secundarios, sino como “verdaderos contratistas de obras que por su magnitud pueden afrontar y llevar adelante”.
Más tiempo
El nuevo esquema prevé una inversión total de 1.400 millones de pesos, a desarrollarse en seis años en vez de tres, como preveía el proceso original. De todas maneras, Ciancio observó como otra ventaja la posibilidad de que con el nuevo sistema se puedan ejecutar obras que mejoren las prestaciones en forma transitoria donde existen necesidades más urgentes, hasta tanto se concluya con la totalidad de los proyectos. A modo de ejemplo mencionó la ciudad de Rafaela.
Con respecto al financiamiento, se apelará a un conjunto de herramientas entre las cuales mencionó “los recursos propios, la emisión de títulos y el financiamiento externo”.
El programa prevé un esquema de trabajos que incluye diferentes etapas hasta 2015. Entre las acciones inmediatas -trabajos que comenzarán este mismo año- se incluyen obras por 83 millones de pesos y que implicarán: la obra de toma en Desvío Arijón para el Acueducto Norte 1, la adquisición de materiales para acueductos Norte 1 y Sur 2 (conductos de aducción, es decir, enlaces entre la toma del río con las futuras plantas más la adquisición de bombas); cuatro nuevos módulos de ósmosis inversa y obras complementarias en la ciudad de Rafaela; la contratación de la obra de toma en Granadero Baigorria sobre el río Paraná para el futuro acueducto Sur 2 (más los conductos de aducción y bombas del sistema); y mejoras en la planta potabilizadora de la ciudad de Rosario, con la ejecución de dos nuevos filtros, la adquisición de una nueva bomba de agua cruda y la instalación de seditubos en decantadores.
Compre local
Ciancio hizo hincapié en la posibilidad de que puedan participar empresas santafesinas porque a partir de ello, también los materiales podrán comprarse en la provincia, sin necesidad de importar. La encargada de comprar los materiales será Aguas Santafesinas, lo cual “redundará en una notable reducción de costos”, afirmó.
El ministro destacó que el sistema modular permitirá que hagan sus ofertas las empresas especializadas en cada rubro, y que en una licitación global hubiesen sido subcontratadas por el adjudicatario. Además, la división en etapas de las obras permitirá ajustar el cronograma a las oportunidades de financiamiento más eficientes que vayan surgiendo.
“No debemos caer en el modelo de una empresa única que se haga cargo de la totalidad de las tareas, incluido el financiamiento, con lo cual los costos se incrementan sensiblemente. Aquí vamos a dirigirnos al mercado constructor específico: quien sepa construir tomas de agua en río, podrá cotizar eso; quien sepa hacer plantas potabilizadoras, podrá intervenir en esas licitaciones; las empresas locales que tengan la capacidad para ejecutar acueductos, podrán hacerlo en forma directa, sin estar sometidos a un proceso desfavorable de subcontratación”, dijo Alberto Danielle, presidente de Assa.





