No cambian el reglamento...

El fútbol le dijo no a la tecnología

Se decidió en la asamblea general de la International Board. “El aspecto humano es esencial para este deporte”, dijo uno de sus miembros. Participó Julio Grondona.

El fútbol le dijo no a la tecnología

El fútbol genera un sinnúmero de situaciones proclives a pensar en el uso de la tecnología. Sin embargo, este fin de semana se le puso un corte definitivo a esta posibilidad.

Foto: Agencia EFE

De la Redacción de El Litoral

La 124ta. Asamblea General Anual del Ifab (International Board), celebrada este fin de semana en Zurich y presidida por el organismo rector del deporte rey, como cada año de Copa Mundial de la Fifa, ha tomado una decisión capital: la de no seguir la senda de la tecnología en la línea de meta. Se trata de una decisión largamente meditada y explicada con detenimiento a los periodistas presentes en la Fifa.

“El Ifab ha decidido no seguir la senda de las tecnologías en la línea de meta, y abandonar las experiencias a este respecto. La pregunta que se han hecho los miembros del Ifab era simple: “¿debemos introducir la tecnología en el fútbol, sí o no?’. La respuesta ha sido mayoritariamente: no, aunque no haya suscitado unanimidad”, anunció a modo de introducción Jérome Valcke, secretario General de la Fifa.

Es una decisión importante, que se explica a través de múltiples factores. Pero el más importante es, sin dudas, el que atañe a la filosofía del juego. “El aspecto humano del fútbol es esencial para este deporte. Sus grandes momentos, sean cuales sean, dan la palabra a los hinchas, forman parte de la historia. Es lo que lo convierte en algo tan animado”, prosiguió Jonathan Ford, de la Asociación Galesa.

“Nos hemos puesto todos de acuerdo para decir que la tecnología no debía inundar el fútbol, porque deseamos que el fútbol siga siendo humano, ahí radica su belleza. Los aficionados vuelven a hablar de estos partidos, los recrean”, añadió Patrick Nelson, de la Asociación de Irlanda del Norte.

La decisión adoptada acerca de este importante tema, por supuesto, no es anodina. Pero va más allá de una simple preferencia técnica: “Somos conscientes de cuál podría ser la reacción del público. Hemos visto presentaciones provistas de buenos argumentos, algo muy positivo. Pero la pregunta que nos planteábamos era saber si el futuro del fútbol pasaba por la tecnología, y la respuesta ha sido no”, analizó Ian Watmore, de la Asociación Inglesa. “Una de las tecnologías consistía en un chip en el balón, otra utilizaba cámaras situadas en el arco”, detalló Gordon Smith, de la Asociación Escocesa.

“Si implantamos esta tecnología en la línea de meta, ¿por qué no en otras situaciones? Los fueras de juego, las acciones discutidas, y se acaba en el video. No es lo que se ha decidido. ¡Queremos conservar el juego tal y como es!”, continuó Valcke. “No queremos que haya interrupciones constantes”, hizo hincapié Ford.

Decisión meditada

Valcke aclaró que la decisión no se ha tomado a la ligera: “Hemos examinado meticulosamente todos los estudios y análisis, es un debate que se mantiene desde hace mucho tiempo en la Fifa y en las asociaciones que integran el Ifab. Hemos fundamentado nuestra decisión en todas estas reflexiones. El Ifab es el custodio de las reglas, es potestad suya”.

Sin embargo, el Ifab es consciente de que los árbitros necesitan ayuda para tomar decisiones, y por eso se seguirán realizando pruebas respecto a los colegiados. “En cuanto a los árbitros suplementarios, que se están ensayando en estos momentos en la Europa League, vamos a esperar a que termine el experimento, cuando acabe el torneo, para adoptar una decisión final el 18 de mayo, en una nueva reunión específica del Ifab”, explicó Valcke. De todos modos, la posibilidad de incluir un árbitro que se ubique en la línea de meta y ayude al árbitro a convalidar un gol, no será utilizado en el próximo Mundial.

“Y sobre la función del cuarto árbitro, la cuestión era saber si podría informar al árbitro central durante el partido de incidentes que haya visto, y no sólo en un informe a posteriori, y de qué manera, de hecho, podría ayudar a los demás árbitros. La decisión correspondiente a la ampliación de sus funciones se adoptará también el 18 de mayo”, concluyó Watmore.

Fundado en 1886, el Ifab está compuesto por la Asociación de Fútbol de Inglaterra, la Asociación de Fútbol de Escocia, la Asociación de Fútbol de Gales, la Asociación de Fútbol de Irlanda del Norte y la Fifa, y ha velado históricamente por las reglas de juego.

Cada asociación británica tiene derecho a un voto, mientras que la Fifa, que representa a las 204 asociaciones miembro restantes, dispone de cuatro. Para aprobar una propuesta es necesario obtener el 75 % de los votos.

¿Cómo se toman las decisiones?

Dos “soluciones”.

Dos empresas presentaron los nuevos desarrollos a los responsables de la Fifa, así como a las Federaciones de Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte, que junto al ente mundial forman el Ifab, para incluir tecnología en la determinación de si la pelota pasó o no la raya de gol. El primero, un chip que señala cuándo el balón supera la línea de gol. El segundo, una cámara de puerta -el llamado “ojo de halcón”- que permite ver si el balón entró o no. No fueron aceptados.

/// EL DATO

/// análisis

Más humano y

menos telebeam

Enrique Cruz (h)

Los tiempos modernos son tiempos tecnológicos. Ya nada es como hace 15 ó 20 años en ningún rubro. Algunos muchos, otros no tanto, se han visto favorecidos por el implacable avance de la tecnología que ha permitido acceder al mayor y mejor manejo de la información, amén de la mayor celeridad para llevar a cabo determinadas tareas.

Muchos pensarán que el fútbol no debería estar ajeno a esta realidad y posiblemente tengan razón. Pero en lo que se refiere al juego propiamente dicho, la decisión que tomó la International Board —haciendo gala de su inocultable perfil conservador— de no implementar el uso de la tecnología persigue un fin que comparto: defender lo lúdico del deporte en el que se convive con el error humano de todos: jugadores, técnicos y árbitros.

Quizás, el aspecto puntual que se trató en la reunión del sábado (imponer la tecnología para determinar si una pelota pasó o no la raya de gol) sería el único en el que se podría admitir (por tratarse ni más ni menos que de un gol) el uso de cámaras, chip o lo que fuere. Un gol define un partido y hasta puede definir un campeonato.

Pero se sabe que, como si fuese un monstruo de cien pies, el solo hecho de implementar la tecnología para uno solo de los variados aspectos en los que un árbitro debe fallar, puede determinar que se produzca luego el efecto multiplicador, a manera de tentáculos imposibles de frenar, del advenimiento de nuevos motivos para que esa tecnología se utilice para cualquier acción de juego (sobre todo las posiciones adelantadas), con lo cual se desnaturalizaría la esencia humana del deporte.

El fútbol es un deporte apasionante; bien jugado, atrae y emociona como muy pocas actividades humanas en la tierra. Y así concebido desde épocas “prehistóricas”, mantiene una naturaleza humana que no debiera mutarse por máquinas y tecnologías que, precisamente, le cambiarían por completo su existencia.