Al margen de la crónica

Comparación “mundial”

No es nuevo que los argentinos y, particularmente, los santafesinos somos ciento por ciento futbolistas. Que cualquier partidito en la tele deja mucho para el comentario. O un gol equis de cualquier liga. Tampoco es nuevo que en estas tierras, las creencias futboleras son fuertes. Por lo tanto, los más fanáticos realizan promesas, tienen cábalas de lo más bizarras y le ruegan a Dios indiscriminadamente.

Ante este panorama, la reciente consagración de “El secreto de sus ojos” como mejor película extranjera en los premios Oscar no hizo más que avivar este estado de excitación que tienen los futboleros en un año muy especial: falta poco para la disputa de la Copa del Mundo Sudáfrica 2010.

La comparación mundial que ya se empezó a barajar en bares, programas de radio y TV, con los amigos, en la charla casera o en el club, se remonta a 1986 y está directamente vinculada con el cine nacional y la Selección Argentina de fútbol.

Hace 24 años, el film argentino dirigido por Luis Puenzo, “La historia oficial”, alzaba la estatuilla de la Academia, tal cual sucedió este fin de semana con la película de Juan José Campanella.

Entonces, lo primero que les salió a los futboleros ante este segundo galardón histórico fue comparar el logro de 1986 de la Selección Argentina de Carlos Bilardo, que se consagró campeón del mundo en México, y el primer Oscar argentino con este éxito internacional de Ricardo Darín, Soledad Villamil, Guillermo Francella y compañía frente a una posibilidad mundialista en junio, cuando se comience la cita ecuménica de Sudáfrica.

“¿En el ‘86 fue el primer Oscar? Mirá vos... Este año ganamos el Oscar y también se juega el Mundial, eh...”, retumbó en tiras radiales y televisivas.