Crisis política

La Iglesia llama al diálogo

DyN

La Iglesia insistió hoy en exhortar a la dirigencia política al diálogo para solucionar “los muchos problemas de la gente”, al abrir las deliberaciones de la comisión permanente del Episcopado, que prevé analizar la crisis derivada del uso de reservas del Banco Central para pagar obligaciones de la deuda externa.

“El país necesita diálogo y acordar grandes líneas de trabajo para solucionar los problemas de la gente, que son muchos”, advirtió el vocero episcopal, sacerdote Jorge Oesterheld.

En declaraciones a la prensa antes de comenzar las deliberaciones en la sede episcopal, en el barrio porteño de Retiro, el portavoz oficial evitó confirmar si los obispos iban a pronunciarse sobre la pelea de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner con los poderes Judicial y Legislativo por los DNU que habilitan el pago de la deuda con reservas.

Consultado sobre si existía “preocupación” en la Iglesia por la actual crisis política, el vocero respondió: “Los obispos, como todos los argentinos, siguen de cerca lo que ocurre”.

Deliberación

Una veintena de obispos analizará entre hoy y mañana cuestiones relativas al accionar pastoral de la Iglesia, aunque iniciaron las sesiones con un “intercambio pastoral”, en el que se presume que opinaron sobre la crisis derivada de los DNU del oficialismo. En ese espacio, los obispos evaluarán si emiten un documento exhortando al diálogo como “herramienta indispensable para la solución de conflictos” o encaran gestiones reservadas con la dirigencia política para llamarlos a “un comportamiento responsable”.

El borrador sobre el que se trabaja, trascendió, prevé consideraciones tanto sobre “el modo” con que el gobierno hace uso de las facultades que le confiere la Constitución para dictar DNU, como sobre el accionar legislativo de la oposición y la necesidad de obedecer los fallos judiciales.

La posible declaración puede incluir, además, párrafos de documentos episcopales anteriores, en particular de “La Nación requiere un gesto de grandeza”, de junio de 2008, y “Hacia un bicentenario en justicia y solidaridad”, de noviembre de 2008.

En esos textos, los obispos subrayaron la necesidad de abrir instancias de diálogo, deponer los intereses partidarios y de grupos en pos del bien común, y promover una autonomía “real y auténtica” de los poderes del Estado, al sostener que esa independencia es “imprescindible” para el ejercicio de la democracia.