Los “xeneizes” sufrieron una goleada histórica
Atacado por un rudo Tigre
A una semana del Superclásico, Boca Juniors cayó por 3 a 0 ante “El Matador” de Victoria y quedó a un paso de la explosión total. El técnico, que está en duda, acusó a los jugadores.
Redacción El Litoral
Agencia Télam
Tigre le ganó cómodamente a Boca Juniors por 3 a 0 y lo hundió aún más en la profunda crisis que viene atravesando hace ya algunas semanas, y justo a una semana del Superclásico ante River Plate, que se jugará en La Bombonera.
Con este traspié, Boca sumó su segunda derrota consecutiva y quedó con sólo 8 puntos en el campeonato, en la peor campaña del club desde que se inició el profesionalismo. Por su parte, Tigre, que con este éxito llegó a las 14 unidades, logró su primer triunfo como local, con una buena actuación que le permitió vencer a su rival sin ningún tipo de contratiempos.
En la etapa inicial, Tigre estableció su superioridad merced a que en el mediocampo sus hombres lucharon cada pelota palmo a palmo, y en el ataque aprovecharon cada error de la atribulada defensa boquense.
Así, el conjunto local fue generando peligro hasta que a los 10 minutos logró el gol a través de Carlos Luna, quien tras una veloz corrida por el sector izquierdo superó al estático Gary Medel y con un violento remate venció al inseguro Javier García.
Con una marca zonal sobre el enlace “xeneize” Juan Román Riquelme, Tigre cubrió bien los espacios y sólo vio peligrar su valla recién a los 19 minutos cuando Riquelme desperdició una inmejorable posibilidad.
Lento en el traslado, Boca sin embargo comenzó a rodear el área de Tigre, pero fue improductivo, y permitió las réplicas del local, porque Morel Rodríguez y el resto de la defensa no pudieron contener los embates de Leandro Lázzaro y Carlos Luna, imparables para la flojísima última línea visitante.
Tigre esperó a Boca, y otra vez volvió a darle una tremenda estocada, a los 43 minutos, pues en un ataque por el sector derecho Jonathan Blanco superó al brasileño Luiz Alberto, tiró el centro y Luna, mientras lo miraba Morel Rodríguez, convirtió un golazo de “palomita”.
Sin variantes
Tigre esperó con una actitud cautelosa, pero Boca, que debió salir a “comerse crudo” a su rival, no cambió y siguió jugando mal. El local seguía atacando por intermedio de Carlos Luna, que definitivamente “la rompió”.
Debido a que Boca no encontraba los espacios para inquietar a Islas, el entrenador hizo ingresar a Pablo Mouche por Gaitán, pero Caruso Lombardi respondió con el cambio de Mariano Pasini por Martín Morel.
Así, Tigre pudo conservar su ventaja, que la amplió cuando a los 33 minutos, otra vez Luna, la pesadilla de los defensores de Boca, convirtió un golazo, y un minuto después Viatri, que había ingresado por Cristian Chávez, hizo rebotar la pelota en el palo en dos ocasiones en la misma jugada.
Con la algarabía de la gente local, y la resignación de los boquenses, Tigre celebró una victoria merecida y los auriazules padecieron otra vez una derrota que traerá consecuencias impredecibles para el equipo, el cuerpo técnico y la dirigencia.

















