La sesión estaba prevista para las 15
Definía Diputados el DNU
sobre el uso de las reservas
Pese a los argumentos del oficialismo, la oposición logró que el Fondo de Desendeudamiento se debatiera en el recinto. Amado Boudou no concurrió ayer a la Comisión de Finanzas y otra vez el gobierno ganó tiempo.
De la redacción de El Litoral
DyN/Télam
El oficialismo y la oposición, tras una larga discusión que, incluido un cuarto intermedio de dos horas, acordaron resolver hoy, en el recinto de la Cámara de Diputados, el destino del DNU que crea el llamado Fondo de Desendeudamiento Argentino y autoriza al gobierno de disponer de las reservas del Banco Central para pagar deuda externa. La sesión estaba prevista a partir de las 15.
El debate, realizado en la comisión de Labor Parlamentaria (de la que participan todos los jefes de bloque), se centró en la incorporación al temario del referido DNU de la sesión ordinaria, prevista para la jornada de hoy.
En tanto, el kirchnerismo propuso dejar el tema para la semana próxima, aduciendo que el dictamen aprobado por la comisión bicameral, controlada por la oposición, todavía no cumplía el plazo de observación de siete días que dispone el Reglamento del Cuerpo.
La diputada Celia Area, del Peronismo Federal, indicó a El Litoral que la oposición argumentó que la Constitución Nacional establece, en el caso de los DNU, que deben ser tratados de forma inmediata, y ése será el argumento a llevará al recinto. Otro punto, que promete discusión y dura, es el referido a si la oposición precisará de dos tercios para habilitar el tratamiento, dado el tiempo transcurrido desde la emisión del dictamen.
Pero la contraargumentación opositora vendrá por el lado de que, al estar incorporado en el plan de labor, hace que sea innecesario ese requisito. Así lo explicó la diputada radical Silvana Giudici, una de las principales operadoras de la oposición.
Para el oficialismo, la discusión no está terminada: la idea es dar pelea por la cuestión de la necesidad de los dos tercios, en la composición de la bicameral (cuestionada ante la Justicia por el kirchnerismo en el Senado), de la que todavía no hay definición judicial, y por el hecho de que el dictamen emitido en realidad declara nulo o inválido el decreto, pero, en realidad, la función de la comisión es aceptar o rechazar el DNU, y no otra cosa, indicó una alta fuente K.
No obstante, la realidad obligó al oficialismo a ceder, al conocerse que, por otro lado, estaba circulando un pedido de sesión especial para el próximo jueves, que contaría con el respaldo de los bloques de centroizquierda (que suman entre 11 y 25 diputados), lo cual torcería la balanza para el lado opositor, y los pone ante la inevitabilidad de dar pelea o tener una derrota sin voz un día después.
La oposición anti-K más dura tuvo que aceptar la presión de ese polo de centroizquierda que ya venía pregonando la necesidad de poner en funcionamiento el Congreso y respetar el reglamento.
El propio presidente de la Cámara Baja, Eduardo Fellner, aseguró que “mañana (por hoy) se sesiona”, al salir de la reunión de labor, ya que la intención -sostuvo- es “garantizar el funcionamiento de la Cámara”.
El faltazo de Boudou
El ministro de Economía, Amado Boudou, no concurrió ayer a la reunión de la comisión de Finanzas de la Cámara Baja a la que había sido convocado, lo que provocó el malestar en las filas opositoras que amenazaron con la idea de votar un pedido de interpelación al funcionario.
La situación, tras una hora de debate, se zanjó con un acuerdo entre opositores y oficialistas a fin de que los presidentes de las comisiones de Finanzas, el cívico Alfonso Prat Gay, y de Presupuesto y Hacienda, el kirchnerista Gustavo Marconato, establezcan una fecha conjunta para la semana próxima con el objetivo de citar nuevamente al ministro.
La excusa de la ausencia fue que el funcionario había pedido concurrir al plenario de las comisiones para evitar hablar sobre los mismos temas en una misma semana, pero Prat Gay sostuvo que el propio Boudou había asegurado su presencia y que en ningún momento indicó que faltaría. “Tres veces hablé con Boudou, me dijo que iba a venir”, se quejó antes de comenzar la reunión Prat Gay y opinó que este tipo de gestos indican que el kirchnerismo “no quiere que funcionen ni siquiera las comisiones del Congreso”.
El ex presidente del BCRA explicó que la necesidad de hablar con el funcionario es porque, a fines del año pasado, al presentar el presupuesto “Boudou dijo que la Argentina tendría capacidad de pago y ahora dice que, si no se abona con las reservas del Banco Central, la Argentina entra en default” y añadió: “Queremos saber qué cambió para que se diera” esa modificación en las previsiones.




