Reuniones “de ablande” entre gremialistas y legisladores del PJ
Salarios: todos juegan
sus fichas al Senado
Reutemannistas y obeidistas hablaban con dirigentes gremiales. Los contactos se sucedieron desde anoche. El bloque del PJ en el Senado buscaba presentar su propia salida al conflicto gremial de los estatales que cumple tres semanas. Se esperaba una tarde movida en la Cámara Alta.
De la redacción de El Litoral
Primero se reunieron, anoche, hasta muy tarde, los senadores provinciales del PJ que tienen la mayoría (y los dos tercios) en la Cámara Alta. Luego sonaron algunos celulares y hubo nuevas reuniones, que comenzaron a torcer el rumbo de lo que los miembros de la mayoría habían hablado antes, ante propios y extraños.
Al cierre de esta edición, al menos cuatro de los 13 senadores del justicialismo seguían conversando con sus pares de la Cámara de Diputados y dirigentes gremiales. El objetivo era consensuar un proyecto de ley que permita obtener fondos, pero sin tocar impuestos, para una salida al conflicto gremial que cumple mañana su tercera semana.
Las reuniones -que en la jerga de la Legislatura se definen como “de ablande”- buscaban con resultado incierto que el PJ del Senado se aparte, al menos en algo, de sus posiciones económicas ortodoxas habituales.
En otras palabras, contradecir -aunque sea muy parcialmente- la ley de Presupuesto que esa Cámara impuso por sobre la de Diputados, en diciembre de 2009, con una reforma fiscal acotada.
La consigna en el bloque del PJ del Senado para hoy es aprobar su propio proyecto de ley -diferente del oficialista en Diputados- para mostrar que se desea una salida al enfrentamiento de los trabajadores estatales con el Ejecutivo.
Financiación
A los senadores justicialistas les preocupa dejar claro que es responsabilidad de los funcionarios que rodean a Hermes Binner y no del Legislativo, al mismo tiempo que se trata de dotar de más herramientas financieras al gobierno provincial (más que de tocar impuestos).
El resto del Fuco (Fondo Unificado de Cuentas Oficiales) que tiene unos 200 millones de pesos, la autorización para la reasignación de partidas, más un guiño para un mayor endeudamiento, con una comisión de legisladores, funcionarios y gremialistas que controle los números oficiales, forman el esqueleto del proyecto que se definía al cierre de esta edición.
La idea era no tocar ningún impuesto, y mucho menos consentir el propósito de gravar con ingresos brutos a las industrias, la construcción o el agro.
Tensiones
Ricardo Spinozzi, el presidente del bloque y su vicepresidente primero Alcides Calvo, conversaron esta mañana con los diputados Mario Lacava y Silvina Frana (del obeidismo-reutemannismo) y los dirigentes gremiales Alberto Maguid (UPCN), Jorge Hoffmann (ATE) y Sonia Alesso (Amsafe).
En la Cámara Baja, el martes pasado, Lacava prefirió no condicionar a los senadores y por eso retiró su dictamen de minoría. Ese texto es la base de la norma que esta tarde podría aprobarse en la Cámara Alta. Sin embargo, hay insistentes rumores (y cierto optimismo entre los dirigentes gremiales) de que -al menos en parte- se ablanden posiciones.
El senador Juan Carlos Mercier -el más firme defensor de las políticas ortodoxas de los gobiernos justicialistas anteriores- estaba este mediodía en su despacho en la Legislatura. Mientras -en otro ámbito-, Spinozzi y Calvo negociaban con diputados y gremialistas.
A juzgar por los protagonistas, en el bloque del peronismo del Senado parece imponerse la visión política del problema a la estrictamente económica. Se privilegia salir de la encrucijada que construyeron el gobierno de Binner y los gremios: un enfrentamiento que pueda terminar por explotar sobre sus bancas.





