Falta el Club de París

El gobierno celebra el canje

pero el mercado mira el gasto

Los analistas consideran positiva la acción para cerrar el default. Pero advierten que las tasas que obtendrá el país no serán “tan bajas” sin medidas en el frente fiscal e institucional.

 

De la redacción de El Litoral

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DyN

Analistas económicos coincidieron en que Argentina obtendrá tasas de financiamiento de un dígito en el mercado internacional tras efectuar el canje de deuda, pero plantean la necesidad de adoptar medidas fiscales para recuperar la credibilidad de los inversores y bajar el riesgo país.

Además, estimaron que la operación tendrá un piso de adhesión del 60 por ciento, dado que la oferta “es sumamente generosa” y el mercado percibe que será la última oportunidad de desprenderse de los bonos en default.

Para el ex secretario de Finanzas, Daniel Marx, el canje por sí solo “no será suficiente para mejorar la situación” de la Argentina en el escenario mundial, y aconsejó tomar “acciones en el frente fiscal, en lo institucional y en lo que hace a la credibilidad, como con las estadísticas”.

Para el ex negociador de la deuda pública, la adhesión al canje estará “arriba de 60 ó 70 por ciento”.

En esa línea, el analista de Econométrica, Ramiro Castiñeira, dijo que el canje “es un aspecto positivo porque acerca al país a los mercados financieros y otorga certidumbre en la capacidad de pago de la deuda”.

“Mientras demuestre capacidad de financiamiento vía los mercados, es una cuota de certidumbre que se reflejará en menores tasas, probablemente de un dígito, aunque por encima de la que paga hoy Brasil, ya que aún faltan señales del Gobierno para recuperar el superávit fiscal, controlar la inflación, y aflojar con el ritmo del gasto público”, evaluó.

Castiñeira señaló que “el canje suma, pero se necesita avanzar en esas medidas para que baje el riesgo país”, en tanto auguró “un piso de adhesión de 60 por ciento, y tranquilamente puede llegar al 70 por ciento, porque la oferta es sumamente generosa”. “El que tiene bonos en default difícilmente dude en entrar”, sentenció.

Otra deuda impaga

El economista Dante Sica, de la consultora Abeceb.com, afirmó que el canje “es un avance para mejorar la credibilidad, bajar el riesgo país, y conseguir financiamiento a tasas razonables”.

Sin embargo, condicionó la magnitud de la caída de las tasas y el riesgo país a que “se avance en la negociación de la deuda con el Club de París”. Así, calculó que se obtendrán “tasas de menos de dos dígitos”, aunque aclaró que no serán tan bajas como las que pagan actualmente Brasil, Chile, y Perú.

“Seguramente, vamos a estar en el pelotón de países con tasas de 7 a 9 por ciento”, vaticinó; y destacó que “Argentina tenía que cerrar esta negociación, pero para reconstruir la credibilidad también falta dar señales de consistencia política”. Asimismo, proyectó un nivel de aceptación de alrededor de 65 por ciento “porque es la última oportunidad que van a tener los inversores de sacarse los bonos en default de encima”.

En el misma sintonía, el economista Aldo Abram, aseguró que el canje “es un paso necesario para reconstruir la credibilidad argentina, que se ha perdido por un prontuario de incumplimientos. Es positivo porque facilita la financiación, e incluso modera la salida de capitales”, analizó. Y acotó que una adhesión de “más del 60 por ciento es exitosa”.

¿Desendeudamiento?

La deuda pública nacional (interna y externa) alcanza U$S 147.119 millones, U$S 20 mil millones más que al cierre del canje en 2005. El gobierno nacional aumentó 34 % más de gastos corrientes en el primer bimestre, y Cristina dice que no ajustará la economía. La solución es el financiamiento por inflación o la toma de más deuda.

/// EL DATO

Más plata del BID pero con condiciones

El secretario de Política Económica, Roberto Feletti, resaltó que el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aumentará para el país “la oferta crediticia en 350 millones de dólares” el próximo año.

“Con la capitalización del organismo, la asistencia al país va a superar los 1.500 millones de dólares, comparados con los 1.200 millones previstos para este año y los 900 millones de operaciones correspondientes a 2009”, dijo el funcionario.

Admitió que “hubo una tensión muy grande entre la posición de Estados Unidos y los países latinoamericanos, en particular la Argentina y Brasil, respecto del proceso de capitalización del banco en su conjunto”, indicó el viceministro. Los países en desarrollo esperaban un mayor aporte para los créditos o menos costos.

Feletti dijo que Estados Unidos “encara el problema del banco como un problema de tesorería, respetando su situación política interna, y no como un problema de geopolítica para apoyar proyectos de desarrollo”.

Además, cuestionó la propuesta de incorporación de “condicionalidades” vinculadas con la “sustentabilidad macroeconómica, consultorías y controles para emitir dictámenes sobre viabilidad del crédito”, discusión que deberá resolverse en 60 días.

El secretario resaltó además los debates sobre el Banco del Sur, a la vez que puso de relieve el rol jugado por la Corporación Andina de Fomento (CAF). “El escenario que se planteó va más allá de la discusión sobre la capitalización del BID, e incluye la política de Estados Unidos hacia el área, en un proceso que obliga a lo región a mirarse hacia adentro”.