Nueva función de Cine Club
Un relato sobre las relaciones de pareja
Desde mañana a la noche se verá “El pescador y su mujer”, de la prestigiosa directora alemana Doris Dörrie. Como en otras de sus obras, también explora la relación entre Oriente y Occidente.
De la redacción de El Litoral
Mañana las 20.15 y en su segunda función de la 58a. temporada, Cine Club Santa Fe presenta el estreno de “El pescador y su mujer” (“Der Fischer und seine Frau”), filme de la destacada realizadora Alemana Doris Dörrie.
Se exhibe en Cine América, mañana a las 20.15, el viernes a las 18 y el sábado a las 17.30 en las funciones de Cine Club. Los interesados en asociarse pueden hacerlo en boletería del cine.
Cuento de poder
Dörrie refiere a una comedia romántica contemporánea a través de un cuento de hadas japonés encantadoramente confeccionado. Como nunca en Dörrie, es la heroína una diseñadora de moda en este caso esposa-madre-dinámica: Ida (Alexandra Maria Lara).
Como la película se abre camino entre un mítico “Érase una vezà peces koi”: uno reúne el mestizaje entre el vibrante koi de rojo y blanco naranja sólido, y el otro es amarillo. Uno se llama Otto, la otra: Ida. Los dos son, de hecho, en la realidad, dos seres humanos que sufren una maldición que se coloca sobre ellos y casi los hace olvidar su juramento de matrimonio en un escenario en el que se suceden peleas sin cesar. De acuerdo con el cuento de hadas, su única forma de escapar a esta metamorfosis de pescado será encontrar una pareja humana “todavía feliz después de tres años de matrimonio”. Como varias personas señalan en la película, en japonés “koi” significa tanto “pez” y “amor”.
Dörrie proyecta su ojo observador, su cámara ojo sobre la debilidad humana, explorando el matrimonio a través de las dos parejas de Ida-Otto y el matrimonio de poder de Leo a Yoko, una niña rica pobre y solitaria de Japón.
Mientras tanto, Dörrie observa, con más humor que reprimenda, la obsesión de todo el mundo del presente por su éxito competitivo, el desenfoque de los límites entre lucro y servicio; y el encaprichamiento de Occidente con el diseño japonés y el encaprichamiento japonés con el diseño occidental.
La cinta ganó los premios Mejor Actriz para Alexandra Maria Lara en el Milán International Film Festival y en el New Montreal Film Fest.
Una carrera particular
Dörrie viajó a Estados Unidos al terminar el colegio en Hannover en 1973, para estudiar interpretación, psicología y filosofía en la University of the Pacific en Stockton, California y en la New School for Social Research de Nueva York. En 1975, regresó a Alemania para estudiar en la HFF: Hochschule für Fernsehen und Film München (UFF- Universidad de Televisión y Cine de Munich).
Su especial mirada sobre los conflictos hombre-mujer y su reflexión sobre el yo, se dejan ver desde sus primeros filmes. El éxito comercial le llega con su tercer largometraje en 1985: “Nadie me quiere”. Esta reflexiva comedia tuvo más de cinco millones de espectadores en Alemania y seis millones alrededor del mundo.
Se casa con Weindler -camarógrafo- y tienen una hija, Carla. Weindler muere a causa de un cáncer durante el rodaje de “¿Soy linda?” en España en marzo de 1996. Su temática de las relaciones hombre-mujer se afianza a lo largo de su carrera, y en especial en películas como “Nadie me quiere”, “¿Soy linda?”, “Desnudos” o la recientemente estrenada “Las flores del cerezo”. En esta última, junto a otras como “Sabiduría garantizada” se deja ver claramente la influencia de la cultura japonesa que ha recibido en los últimos años.
Muchos de sus filmes se basan en sus propios guiones, que a su vez son adaptaciones de sus libros. Tiene publicados varios libros de cuentos, novelas cortas y 7 libros infantiles.
Dörrie es la única directora alemana que ha dirigido largometrajes de éxito, durante los últimos 20 años de forma ininterrumpida.




