Y vos... ¿en qué andás?

Marcos Camino (*)

EN UN BMW X6 2010

—¿Lo compraste porque te gustó o fue un negocio?

—Fue un buen negocio, pero me gustan los BMW. Yo tenía una X5, la entregué y me llevé la nueva.

—¿Qué fue lo mejor que te pasó?

—Me gustan mucho las líneas de avanzada y todos los adelantos técnicos que trae.

—¿Tenés alguna anécdota cómica con otros coches?

—Me ha pasado con otros autos que me he dejado las llaves adentro, por ejemplo. Tenía un Ford Mércury por el año 1986. Tenía esa dificultad. Le dejabas la llave adentro, cerrabas la puerta y se trababa automáticamente. Tuve que abrirla con un alambre, gracias a que había dejado un poco abierto el vidrio.

—¿Te dejó algún auto a pie?

—Sí. Imaginate que nosotros hemos viajado por todo el país durante mucho tiempo. Me pasó con una Ford F100, que se quedó en la montaña. Con la calentura me preguntaba qué hacía con eso. Pero no era culpa del coche sino un simple problema mecánico.

—¿Maltratás tu auto?

—No, para nada. No estoy en edad para andar haciendo picadas ni ese tipo de cosas.

—¿Lo cuidás bien?

—Sí, seguro. Cumplo todo a la perfección. Además es un coche que lo merece.

—¿Tenés algún auto de tus sueños?

—No. Creo que con este X6 cumplí mi sueño. Además tengo una cupé BMW 335, que usa mi señora. Tengo los coches que siempre quise.

—¿Qué consejo le darías al automovilista de calle?

—El uso del cinturón de seguridad es muy importante. No hablar por teléfono ni enviar mensajes de texto mientras se maneja. La gente anda muy loca, por todos los problemas que se tiene, y a veces no presta la atención debida a las reglas de tránsito.

(*) Músico, acordeonista y compositor de Los Palmeras.

2_aa.jpg