102 muertos tras el extenso temporal de lluvia

Sigue la búsqueda de víctimas en Río

Temen más deslizamientos de tierra en las zonas más afectadas, barriadas pobres, por la gran cantidad de agua caída.

Sigue la búsqueda de víctimas en Río

Los barrios más pobres han sido los más castigados por la inundaciones y los deslizamientos de tierra que provocaron numerosas víctimas. La favela de Mangueira fue una de las más afectadas.

Foto: AGENCIA EFE

 

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EFE-Télam

Los bomberos brasileños reiniciaron hoy la búsqueda de víctimas de las lluvias que castigan al Estado de Río de Janeiro desde el lunes tras haber confirmado 102 muertes y 106 heridos y en medio de aguaceros intermitentes que dificultan los trabajos.

La dirección del Cuerpo de Bomberos informó de que, tras haber suspendido los trabajos anoche, todos los equipos de rescate regresaron a las calles a primera hora de este miércoles y están concentrados en localidades en los que ayer había dificultades de acceso.

Los trabajos están ubicados principalmente en Niteroi, ciudad vecina de Río de Janeiro, la más afectada por los temporales y por los deslizamientos de tierras que sepultaron decenas de viviendas, y en donde el número de desaparecidos asciende a 47.

Pese a que las lluvias prosiguieron durante toda la noche, el alcalde de Río de Janeiro, Eduardo Paes, aseguró que la situación está mejor que la víspera pero que aún hay muchas calles totalmente bloqueadas por deslizamientos e inundaciones.

Pese a que escuelas y universidades suspendieron nuevamente las clases, el alcalde, que ayer había recomendado a la población permanecer en casa, dijo que las personas que necesiten salir ya pueden hacerlo con más tranquilidad aunque con el cuidado necesario.

“Nuestra principal preocupación sigue siendo la posibilidad de deslizamientos en áreas de riesgo. Seguimos en alerta máxima y mantenemos nuestra petición para que las personas que viven en esas áreas busquen refugio en casas de familiares o en abrigos de la alcaldía”, dijo Paes.

La gran mayoría de las víctimas eran precisamente habitantes de barriadas pobres construidas en áreas montañosas consideradas como de riesgo.

De acuerdo con el Cuerpo de Bomberos, además de Niteroi, con 53 muertos, y de Río de Janeiro, con 37 víctimas, las ciudades más afectadas fueron Sao Gonzalo (9), Nilópolis (1), Petrópolis (1) y Paracambi (1).

Los temporales del lunes y martes fueron considerados como los mayores sufridos por Río de Janeiro en 40 años y los meteorólogos dijeron que el volumen de agua que cayó en doce horas es más del doble del esperado para todo el mes de abril.

El volumen de agua récord inundó ayer las principales vías de la ciudad y paralizó por completo la ciudad, con calles bloqueadas, numerosos barrios bloqueados y sin servicio de energía eléctrica y locales comerciales y oficinas cerradas.

Solidaridad europea

En tanto, el presidente de la Comisión Europea (CE), José Manuel DurÆo Barroso, ha expresado en una carta dirigida a las autoridades brasileñas su “profunda tristeza” y su “solidaridad” por las inundaciones que desde el lunes sufre ese país y que ya se han cobrado más de un centenar de víctimas mortales.

Ante la catástrofe, Barroso expresó sus “sentimientos de profundo pesar y solidaridad” para con el pueblo brasileño y las autoridades del país.

Así se expresó en una carta escrita en portugués dirigida al presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, que hizo hoy pública el Ejecutivo comunitario.

“En esta hora de sufrimiento, nuestro pensamiento está con las familias que han perdido a alguien, por lo que pedimos a las autoridades que les transmitan nuestras más sinceras condolencias”, afirmó en la misiva.

Las prolongadas lluvias provocaron inundaciones en amplios sectores de la ciudad de Río de Janeiro bloqueando calles y gran parte de la actividad comercial.

Foto: AGENCIA EFE


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Tormenta trágica

Miles de damnificados han dejado numerosos deslizamientos de tierra registrados en Río de Janeiro y municipios vecinos como consecuencia de uno de los peores y más prolongados aguaceros que recuerde la ciudad.

La tormenta dejó sumergidas grandes áreas de Río de Janeiro y su área metropolitana, en la que viven unos 12 millones de habitantes, pero fueron los derrumbes en las laderas de los cerros, habitados por gente humilde, los causantes de una catástrofe cuyo número de fallecidos sigue aumentando con el paso de las horas.

/// EL DATO

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Bomberos rescatan un cuerpo en un barrio de Río de Janeiro (Brasil). La ciudad quedó sumida en el más absoluto caos después de un aguacero de proporciones diluvianas que comenzó en la tarde del lunes y se prolongó hasta ayer a la tarde.

Foto: AGENCIA EFE

/// análisis

Tocó a ricos y pobres

Alba Fernández Candial - EFE

El temporal que azotó al Estado de Río de Janeiro desde el lunes por la tarde ha causado una tragedia en los barrios más pobres de la capital regional, pero también ha afectado las zonas de negocios de los sectores acomodados de la ciudad.

En la avenida que recorre la playa de Botafogo, un barrio de edificios empresariales en la zona sur de la ciudad, las calles quedaron inundadas y pocos automóviles pudieron cruzar en medio de las “piscinas” que se habían formado en la calzada.

En un panorama casi desierto, los trabajadores que viven en el extrarradio no pudieron llegar hasta su lugar de trabajo en las zonas sur y centro, por lo que la mayoría de comercios y restaurantes estuvieron cerrados, así como las escuelas y universidades.

Pocos taxistas salieron a trabajar y gran parte de ellos se negaba a adentrarse en las zonas más afectadas de la ciudad a riesgo de quedar atrapados en medio de las inundaciones.

Calles de barrios turísticos como Copacabana, Ipanema y Leblón quedaron inundadas y peor fue la situación del exclusivo sector residencial y comercial que circunda la Lagoa Rodrigo de Freitas, que se desbordó y extensas áreas estaban todavía hoy cubiertas por aguas turbias.

Aun así, las construcciones más afectadas son aquellas situadas en las llamadas “zonas de riesgo”, como es el caso de las numerosas chabolas y favelas que cubren los cerros de la ciudad y que corren el peligro de ser arrastradas por desprendimientos de tierra.

Según cifras oficiales, hay 102 víctimas mortales confirmadas, la inmensa mayoría en favelas, aunque todavía es difícil hacer un recuento definitivo. Ni siquiera los habitantes de las barriadas saben quién ha podido quedar atrapado bajo la tierra y los escombros.

Debido a los deslizamientos de tierra provocados por la lluvia, el lodo cubre la mayoría de calles cercanas a los morros y se mezcla con grandes cantidades de basura.

En la Plaza de la Bandera, en la zona norte de la ciudad y cerca de la favela de Mangueira, una capa de lodo de hasta diez centímetros cubre las calles mientras vecinos desesperados intentaban hoy rescatar algunas pertenencias.

En medio del panorama desolador de las calles y avenidas de la ciudad, los vehículos que más destacaban eran las grúas, cuyos operarios se multiplicaban para retirar decenas de automóviles que fueron abandonados por sus propietarios en plena vía pública al no poder avanzar debido a las inundaciones.

En los barrios más pobres, el agua y el lodo entraron en las casas y muchas familias se vieron obligadas a tirarlo todo: muebles, libros, electrodomésticos y otros enseres, lo que aumenta la cantidad de desechos que ocupan las calles.

Llovió el doble

Según el Instituto Nacional de Meteorología de Río de Janeiro, en poco más de 15 horas, cayeron en Río de Janeiro más del doble de la lluvia esperada para todo el mes de abril.

Esta tragedia se produce solo tres meses después de que 52 personas murieran sepultadas por avalanchas de tierra que siguieron a un torrencial aguacero el día de Año Nuevo en el balneario de Angra dos Reis, también en el Estado de Río de Janeiro.

/// LA CLAVE