Jornadas sobre DD.HH. y derecho internacional
Los derechos humanos, cada día
más presentes en las sentencias
Rafael Gutiérrez, presidente de la Corte santafesina y de la Junta Federal, expresó que el nivel de demanda a los tribunales y los tratados internacionales, exigen “habilidades especiales”.
De la redacción de El Litoral
“En el ejercicio cotidiano de la magistratura, en la actualidad, la presencia de los derechos humanos funciona como una permanente vigía en la tarea de resolver causas judiciales. Hasta no hace mucho, debemos reconocer que se trataba de una materia ciertamente alejada de la preocupación judicial; hoy, por el contrario, el eje ha cambiado, y es preciso aplicar de oficio razonamientos que se apoyan en la teoría de los DD.HH.”.
Con estas palabras, el presidente de la Corte Suprema de Justicia de la provincia, Rafael Gutiérrez, estableció la oportunidad y la trascendencia de las jornadas sobre la materia realizadas recientemente en nuestro medio, con la presencia de especialistas de nivel internacional, miembros de los Superiores Tribunales de todas las provincias y el ministro de la Corte nacional Juan Carlos Maqueda.
Entre los factores que contribuyeron a que se verifique esta situación, Gutiérrez mencionó, “la mayor demanda social respecto de los tribunales; lo cual tiene que ver, a su vez, con el conocimiento más acabado por parte de la ciudadanía de sus derechos y con la denominada “explosión’ del sistema de las legitimaciones procesales. Todo ello, ha tenido un reflejo relevante en el derecho positivo, al punto tal que hoy contamos con fuentes de derecho internacional entronizadas en la máxima jerarquía constitucional, y le prestamos atención a la jurisprudencia que proviene de organismos y tribunales internacionales sobre la materia”.
Por la misma razón, explicó que esta situación exige a los magistrados “el desarrollo de nuevas habilidades”, como así también plantea la necesidad de prestar atención a nuevas realidades.
Esto implica no desatender la vigencia de los derechos clásicos, pero también abordar el problema de la extensión de los derechos económicos, sociales y culturales, siempre en permanente tensión con las variables de escasez o riqueza estatal, razonó.
Grupos vulnerables
“También nos exige tratar con especial cuidado la situación de los grupos humanos que, por razones históricas diversas, se encuentran en una situación de mayor vulnerabilidad jurídica. Me refiero a los derechos de la mujer, de los niños, de los ancianos, de los enfermos, de las personas con discapacidad, de los usuarios o de los consumidores. Y, naturalmente, un tema que ya está muy presente en nuestra jurisprudencia: también aparece nítida la expansión colectiva de los derechos fundamentales, muy atractiva en cuanto paradigma de tutela, pero que presenta ribetes prácticos de difícil resolución muchas veces (en especial, en el plano del Derecho Procesal)”, agregó. Por lo demás, la creación de organismos y tribunales internacionales, con conocimiento en la materia de DD.HH., ha suscitado “novedosos e importantes dilemas”, por lo que también este aspecto mereció especial atención en las jornadas, organizadas por la Junta Federal de Cortes y Superiores Tribunales de Justicia de las Provincias Argentinas y Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
“Seguro que algunos de estos temas que hemos apenas reseñado -y, naturalmente, muchos otros- serán objeto de análisis y estudio. Es de esperar que esta experiencia no quede archivada en nuestras agendas o maletines, sino que, por el contrario, tenga por destino su difusión, su desarrollo y, fundamentalmente, su aplicación práctica en los casos que todos nosotros, cotidianamente, tenemos que resolver”, confió el magistrado.
“Tenemos los jueces que tener la agudeza y también la generosidad para darnos cuenta de que los conflictos son muchas veces, oportunidades para hacer sentir la voz del diálogo y de la madurez. No sería extraño, entonces, que las soluciones -o algunas soluciones- a las actuales situaciones de crisis institucional y social por las que estamos atravesando, provengan de los estrados judiciales”, concluyó Gutiérrez.




