DESPUES DEL VOLCÁN
La crisis aérea tuvo un costo de
hasta 2.500 millones de euros
Las cifras son preliminares y sólo hacen referencia al impacto sobre las empresas. A eso habría que sumarle el daño provocado a la economía, por la incomunicación. Analizan medidas para evitar una situación similar en el futuro.

Los vuelos están normalizados y llegó la hora de hacer balance.
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La Comisión Europea indicó hoy que la crisis provocada por la nube de cenizas del volcán islandés costó a la industria aérea entre 1.500 y 2.500 millones de euros, según los datos que le han facilitado los propios afectados.
“Necesitamos evaluar el contenido de estas cifras tanto a escala europea como a nivel de los Estados miembro”, advirtió en una rueda de prensa el comisario europeo de Transporte, Siim Kallas, quien explicó que el Ejecutivo comunitario ha recibido estas cifras de los distintos afectados (aerolíneas, aeropuertos y operadores turísticos).
“Estas cifras son muy preliminares”, señaló Kallas y aclaró que la más elevada incluye además del impacto para aerolíneas y aeropuertos otras pérdidas, como las registradas por los operadores de turismo.
No obstante, el comisario explicó que en lo que se refiere al turismo hay que ser prudente porque aunque muchos operadores han perdido dinero con la crisis, los hoteles por el contrario han aprovechado la situación para prestar sus servicios.
“Intentamos tener en cuenta estas cifras más elevadas de otros sectores también, pero no queremos complicar las cosas, así que concentrémonos primero en el impacto para el sector aéreo, aerolíneas y aeropuertos”, declaró.
Kallas presentó hoy al colegio de comisarios europeos un paquete de medidas a corto y medio plazo para evitar que se repita en la medida de lo posible el caos ocasionado en el espacio aéreo europeo por las cenizas volcánicas.
Entre las acciones más inmediatas propuestas por el responsable de Transporte, figura la posibilidad de autorizar la concesión de ayudas a las aerolíneas por parte de los Estados miembro siempre que se respeten las normas comunitarias de competencia.
“Si el apoyo de los Estados miembro toma la forma de ayudas de Estado, éstas se deben hacer sobre la base de criterios uniformes fijados a escala europea”, precisó Kallas, quien aseguró que la CE está dispuesta a presentar una comunicación al respecto para determinar esas directrices.
Según el comisario, estas ayudas no pueden ser utilizadas para compañías que no estén directamente relacionadas con la crisis.
De momento, un grupo de expertos comunitarios de la CE, encabezado por el propio Kallas y los comisarios de Competencia, Joaquín Almunia, y de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn, evalúa las consecuencias económicas para llegar a una idea más precisa del impacto real.
La crisis aérea desatada el pasado jueves 15 provocó la cancelación de un total de 100.000 vuelos e impidió viajar a 10 millones de pasajeros durante varios días debido al cierre del espacio aéreo europeo por motivos de seguridad, según cifras de la CE.
Apoyo financiero
La CE se muestra partidaria de permitir a los Estados miembro que ofrezcan apoyo financiero a las compañías afectadas siempre que se respeten las normas comunitarias de la competencia y que los fondos no sean utilizados para financiar a empresas que no se hayan visto directamente afectadas por el cierre del espacio aéreo.
Respaldado por los comisarios de Competencia, Joaquín Almunia; y de Asuntos Económicos, Olli Rehn, Kallas destacó que si el apoyo a las aerolíneas se hace a través de ayudas de Estado, se deberán respetar criterios establecidos a escala comunitaria. La CE se ofrece en este caso para presentar una comunicación para establecer directrices claras y precisas al respecto.
La segunda prioridad de la Comisión, según el propio Kallas, es “presionar al máximo” a las aerolíneas para que respeten los derechos básicos de los pasajeros.
“Necesitamos una aplicación paneuropea de la legislación sobre derechos de los pasajeros de la UE”, reconoció el comisario.
“Ninguna aerolínea debería beneficiarse de ventajas competitivas basadas en evitar sus obligaciones legales”, añadió y aseguró que el Ejecutivo comunitario trabajará activamente para garantizar que se respeten estándares comunes en este sentido.
Como tercera meta urgente, Bruselas se fija la tarea de mejorar la previsión de riesgos de cara a una futura repetición de la actividad volcánica y de proponer un nuevo marco legislativo a la Organización Internacional de Aviación Civil (Icao) en septiembre.
El comisario Kallas anunció también que para ayudar a las aerolíneas a hacer frente a la crisis se permitirá cierta flexibilidad en algunas áreas.




